jueves, 11 de marzo de 2010

India, desde Varanasi a Agra

Mi primera vez que estuve en la India fue realmente un mundo de colores, la segunda vez fue un mundo de posibilidades, mi obra en mi momento, fue como ser dueño y autor de esa pintura, o ese trabajo que en el cual concentras tu atención. Pero esta tercera, me ha desbordado con una de cal y otra de arena, día a día. Pero tengo tantas experiencias buenas de mi pasado, que es muy difícil saber que es lo que dicen mis pensamientos, evidentemente nada negativo, solo confusos en este desorden dentro de un lógico orden. La mayoría de los viajeros que vienen a este mundo tan diferente lo hacen con los sentimientos cerrados, capaces de controlar todas las situaciones, pero cuando marchas de la India es diferente. Cuando el viajero se va de este mundo, deja los sentimientos abiertos, como si estuviera intentando decir: no tengo nada en mi poder, lo único que puedo llevarme de aquí son mis recuerdos, lo único que puedo dejar son mis ejemplos.

Para mí, lo más atractivo de este país es la profunda sensación de realidad que desprende, pues en su permanente caos y contradicción no deja de haber una lógica muy humana, una perfecta entropía.
Con miedo de cómo abordaría India a Sara o Sara a India, empecé este viaje y ahora es ella quien os va a contar esta primera impresión, en sin duda alguna, la ciudad más dura de la India.
“Varanasi, ciudad donde cada indio intenta peregrinar al menos una vez en la vida o si tiene suerte una vez ya muerto es cuanto menos, impactante. La espiritualidad se respira en el ambiente y los ritos que lleva a cabo la gente atraen tu atención continuamente. Las calles están llenas de gente y bocinazos, te encuentras fuera de lugar, pero día a día te vas adaptando a ello y encuentras muchos rincones con mucha paz. Las cremaciones particularmente llamaron mucho mi atención. Las observas a una distancia respetuosa pero el lugar desprende una energía tan intensa que no puedes permanecer mucho rato presenciándola. Aprendimos de su forma de ver la vida y de entender la muerte, cada gesto tiene su por qué. Me he dado cuenta que en India todo tiene un motivo, no como en occidente, el color de la ropa, de los turbantes, la forma de andar, de hablar, de cocinar, de cantar,… las castas influyen mucho en ellas pero de todo intentan sacar lo positivo. Y es observándoles como más preguntas me afloran y cuánto más disfruto escuchándoles. Los indios son gente abierta y social siempre dispuestos a ayudarte o a compartir lo que tienen. En lo que más diferimos es en el asunto higiene y por eso se hace a veces incómodo andar por ciertas calles, diría que es lo negativo de la India, pero el resto están siendo buenas impresiones y experiencias cada día. Aquí se viaja diferente a los otros países en los que hemos estado”.
Buen comienzo para enseñar mi recordada India a Sara, literalmente viajamos como sardinas en lata (variedad de olores incluidos) desde el borde de Nepal, hasta el siguiente pueblo donde podíamos, enganchar un tren para llegar a Varanasi. En la frontera conocimos a una pareja hispano-holandesa que iniciaban su vuelta al mundo (os deseamos mucha suerte), e hicimos más amena la entrada.
La ida en tren no se nos complicó tanto como habitualmente es aquí, con listas de espera de 20 tíos para una sola plaza. Sinceramente las únicas malas experiencias que había tenido antes habían sido en este medio de transporte y aún viajo con esta fobia. Ya llegados a esta ciudad nos encontramos con el mismo timo que la Loney Planet te advierte, sobre los taxis y los conductores de rickshaw sobre las altas comisiones que se llevan en sus hoteles preasignados que por supuesto te la incluyen en la habitación. Al indicarles que ya teníamos reserva (mentira) pasan de un precio a otro para cobrarte a ti la comisión.
Aún recordaba el nombre del hotel donde pase mi última vez en Varanasi, así que fuimos directos a él. Ha sido gracioso poder dormir en el mismo cuarto donde me aloje la última vez (la foto superior es desde allí).
Aquí al igual que en Nepal, nos revisaron hasta tres veces el pasaporte, para ver que no éramos nepalíes, nos han vuelto a confundir con actores de Bolliwood, pero todo son artimañas para vender, no me imagino al tendero de turno comparándote con Tom Cruise para que le compres una barra de pan, creemos que la crisis no ha afectado hasta este punto.

Como decía,…, buen comienzo y buen día para llegar, justo con la festividad del Holi, la celebración de la entrada de la primavera, donde tiñen de colores (mayoritariamente el rosa) todo lo que se les cruce, sea persona animal o cosa.
Imaginaros si así estábamos los primeros 5 minutos, desde que sales te bombardean liberalmente con globos de pintura, y alguna mano que otra pintándote el rostro, con el espabilado de turno que confunde la cara con el pecho, por lo que a mi me salieron cuatro brazos más como a Vishnu para proteger a Sara.

Ya me gustaría ver al hombre del futuro del anuncio, que en “un cero coma” limpiaba toda la colada a la ama de casa de turno. Pues después de dejarnos los nudillos en el intento de quitarla, esta mierda de tinta no se va así que, si en la full moon party parecíamos pitufos de Avatar ahora somos la versión india de espinete. Pero las secuelas fueron peores, cuando vi al siguiente día que aún me quedaban teñidas las orejas y los parpados, toda una caricatura.
Es difícil explicar los olores y sensaciones que te transmite India, que en los documentales o en las fotografías no son capaces de plasmar, y el día que alguien sepa plasmar como realmente es India le concederán el premio Novel.
 Tras pasear estos días entre Ghats, a lo largo de la rivera del sagrado Ganges, te va incrementando el sabor por conocer aún más, llegas a evadirte tanto que no te sorprenden ni las cremaciones ni cadáveres putrefactos flotando en el río mientras se están bañando o lavando los dientes a menos de dos metros de éstos.
Y por si fuera poco, al contratar una barca para ver el amanecer (a las 7, si señores cada uno decide cuando sale el sol para él), en fin que el primer barquero que nos encontramos en el ghat le contratamos, y con el hombre que negociamos, era eso un negociador y a parte de esto un esclavizador. Cuando ya estábamos en la barca, nos dio el cambiazo, y el pequeño barquero no pasaba de los 7 años de edad (como ha cambiado la historia,…,hace unos años ayudando a nenes y mira ahora….), no le quisimos hacerse esforzar mucho, pero las miradas clavadas de los demás turis en nuestra nuca, pagaban la situación!!!
En cuanto las precauciones, vacunas, etc…particularmente pensamos que la mejor vacuna es el sentido común, es cuidar la alimentación, beber agua solo embotellada, prevenir las picaduras de los mosquitos y otros insectos, mordeduras de perros, monos y humanos, y sobre todo mucho, muchísimo cuidado con los lametazos de vacas, a este último bicho le dedicáremos un párrafo en el siguiente post para explicar porque andan como Pedro por su casa por todos los rincones de las ciudades. En resumen, conviene ser precavidos pero no hipocondríacos.
La ciudad sagrada del Ganges fundada por el mismísimo Dios Shiva es quizás el mayor lugar de culto para los hindúes. Lugares como este son tan fotogénicos y tan apropiados para los amantes de la fotografía que sacas el mayor partido a tu cámara.
A mi, por suerte, me pegó muy bien, hasta me sentí excitado por revivir esta caótica, derrumbada, primitiva, roñosa y espectacular ciudad.... La vida se desarrolla prácticamente al cien por cien del tiempo en la calle o en espacios anexos a ella, pero para empezar tendría que describir lo que es la calle y me resulta bastante difícil y eso que no paras de mirarla, resulta difícil andar y alzar un metro la vista y no pisar ningún excremento de vaca o humano. Realmente es así de auténtica, vas caminando por el río y el hindú que se encuentra a tres metros de ti se baja los pantalones allí mismo y sin pensárselo hace números dos o uno o todo en uno, en fin.
La guía dice que el río esta tan contaminado que no tiene oxigeno, que debería tener 500 bacterias por ml para ser medio apta para bañarse y en realidad tiene 1500000 (un millón y medio,…, es meter un pie occidental y mejor que te lo corten para no tener mutaciones a la mañana siguiente).
Y si en Tailandia catalogábamos los hoteles por el aspecto de la toalla aquí literalmente hemos encontrado el colchón de la Sábana Santa, el pijama Santo, y a su lado una almohada llena de pelos largos que podrían ser la prueba definitiva de que estos objetos pertenecieron a Jesús, (y porque según dicen la sabana ya esta descubierta que sino también!!) en definitiva abunda todo que tenga que ver con manchas y la edad de Cristo (evidentemente dormimos con nuestro saco).Naturalmente los objetos nunca serán mandados al Vaticano, preferimos que lo puedan disfrutar y sentir en propia carne otros aventureros. Ahhh!!! gracias al mega rollo industrial de papel higiénico que viene con nosotros desde Tailandia no tenemos falta de él, así que no sufráis.
Desesperados por marcharnos de Varanasi, para llegar a Agra, accedimos a comprar el mismo sitio-cama para los dos, y con suerte sobornar al revisor y que nos diera dos camas. Pero esta vez la mano de la fortuna se la cobró otro indio que ocupó el único sitio (nuestro sitio,…,) que quedaba. Así que nos miramos y pensamos duerme como puedas que el trayecto no va a ser corto!!!
Con este último tren llegamos a Agra. El hotel donde nos alojamos estaba situado en una zona que se conoce como Taj Ganj. Este es el barrio mas próximo al Taj Mahal donde alberga la mayor y más interesante oferta para mochileros, donde casi todos tienen el añadido de improvisadas terrazas que muestran vista de esta espléndida obra de mármol.
Se ha escrito y nos han hablado tanto del Taj Mahal que es muy difícil quedarse con una definición, con un comentario o con una metáfora. Puede haber palabras acertadas y explicitas, y más de mil maneras más de expresar lo que se siente cuando se tiene delante una de las siete Maravillas del mundo moderno. Todo nuestro pesar de que Agra, la ciudad donde se encuentra, no este precisamente armonizada de la misma manera. Las piedras y el cristal incrustadas en mármol blanco, parece más un trabajo de chinos, más que de indio/mongol.
Después de no encontrar la puerta para nosotros, nos tuvimos que hacer con dos preciadas entradas cuyo peso pagabas en oro. Nada más y nada menos que 750 rupias por cabeza todo un dineral que podrían pintar de arriba a bajo el palacio de color rosa. En el acceso te empiezas a acostumbrar al turista indio al que solo le hacen pagar 10 rupias. Nos planteamos disfrazarnos de indios (hubiese salido más económico aún y las compras de ropa) pero finalmente lo dejamos correr. Ya dentro te das cuenta que en realidad es un enorme complejo de edificios y jardines dispuestos en un rectángulo, de norte a sur, con una simetría asombrosa de perfección absoluta.
Es precisamente el juego con la luz del sol una de las claves para concebir el Taj y que cada foto tenga su diferente encanto para congelar. Invertimos en total aproximadamente 10 horas,…., es broma pero si que estuvimos 4 horas, recorriendo cada uno sus ángulos, y fotografiando hasta la saciedad.
Aunque nosotros hemos descubierto la verdad del Taj Mahal!!! Los alrededores de éste, está llano de plantaciones de maria, marihuana… custodiadas por la policía militar, pues eso haciendo otra vez de la nuestras y viendo cual era la entrada de oferta del día, decidimos bajar hasta el río con la sorpresa de este nuevo apunte para la Loney Planet, en fin cada uno planta lo que quiere alrededor de los patrimonios de la humanidad!! Si, si… siete maravillas, en realidad es una de ellas por el colocón que se pillan.
Aunque no creo que esa fuera precisamente la intención del emperador mongol Sha Jahan, quien roto de dolor después de la muerte de su esposa en pleno parto, Mumtaz Mahal, decidió honrarla erigiendo un cenotafio o mausoleo tan hermoso que pudiera representar físicamente el amor infinito que le profesaba.
Dicho sueño nacido por la perdida de su amor se tornó en poema, aquel poema en una idea, aquella idea en un plano y aquel plano en un trabajo irrepetible que duró más de veinte anos y que contó con mas de veinte mil artistas, artesanos y obreros venidos de todo el mundo.
Y de este sueño el Taj Mahal es indiscutiblemente uno de los lugares mas visitados de la India, y ciertamente es muy difícil prescindir de él si se está aquí.
Desde hace varios años impera la norma de la imposibilidad de acceso a automóviles y demás medios contaminantes a dos kilómetros a la redonda del Taj Mahal con objeto de aminorar del deterioro que lleva sufriendo el mármol del monumento en las últimas décadas por culpa de la polución. Y nosotros quisimos aportar nuestro granito de arena y decidimos caminar el trayecto desde el Taj, hasta el Fuerte rojo de la ciudad.
Pero Agra no es solo el Taj Mahal, al Agra Fort se le conoce también como Fuerte Rojo. Nosotros, para compensar el otro, nos aplicamos el descuento de turista listo…en fin que al final no pagamos, fue el descuento de “pasa con el grupo de 20 franceses y hazte el loco”. El imponente Fuerte de Agra construido con arenisca roja y rodeado por murallas de 20 metros de largo separadas por un hondo foso, donde en medio se encuentran numerosos edificios, suntuosas habitaciones, y increíbles jardines. Dentro se accede por una serie de corredores y escalinatas a pequeños pero suntuosos palacetes. En fin andar y más andar…
….Por dios nos paren los pies, que nos denuncien a Derechos Humanos!!! y nos castiguen, que nos arranquen los brazos y nos golpeen con ellos!!! Para colmo de llevar el cargo de conciencia del nene barquero esclavizado, hoy al coger un rickshaw-bicicleta y a pesar que el hombre no pasaba de los 45 años (según decía él, pero tenia una pinta de bisabuelo paternal), volvimos sentir otra vez puñaladas de los ojos acusadores clavados en nuestras espaldas,..solución,… que cuando venia una cuesta arriba era yo el que paladeaba. No os cuento lo duro que es arrastrar a dos pesos plumas como nosotros!!! En Nepal ya intenté llevar en la cabeza un fardo de 70 kilos de un porteador y si me vierais en la situación cómica de ni poder ponerme de pie! Ni un mínimo movimiento de cabeza, ni siquiera un pestañeo, como si estuviera pegado el paquetón al suelo, en fin esta gente esta echa con otra casta.
Decidimos ayudar a este honesto y sincero tipo yendo a un par de tiendas y hacer el papelón de nuestra vida, al hacer ver que estábamos interesados en sus productos. Y tengo que decir que el Oscar se lo ganó Sara, con una actuación casi tan real que al no ser yo el que llevaba la cartera, me la veía pagando. Y todo esto, para que le dieran la comisión al pobre hombre, realmente utilizó la sinceridad al preguntarnos que si podíamos hacer esta actuación, para ganarse de forma más fácil unas rupias.
Decidimos despedirnos cenando con las vistas al Taj Mahal, que eran sin duda deslumbrantes, cosa que no pudimos decir de la comida del sitio, esta vez el sentido del gusto no acompañó al de la vista. Nos acostamos temprano sabiendo que nos esperaba a las 5 de la mañana un tren hacia Phuskar.

4 comentarios:

  1. Diríamos que vuestro contacto con India ( no ya por Sara que no lo conocía, sino por J.J.)ha sido poco poético.En cuanto a la higiene de sus habitantes, ahora nos explicamos porqué J.J. se vestía frecuentemente e inclusiso hasta para dormitar, de esa especie de pantalones culeros que podría semejarse a un abanico y bolsa de ocultación de gases incontrolados// Descubrimos después de tantos años, que la cara de J.J. se torna como una t.ta para ser embadurnada en tono rosa ó anaranjado.Desde los tiempos de Ghandi, ya se podía haber invocado al Dios Shiva, una apuesta comercial por las "Bru" ó las "Balays", a fin de que las mujeres dejen de acudír al río Ghat a realizar sus jornadas de limpieza mezcladas con el paseo de seres sin vida. Vuestro afán por pasar desapercibidos -sin pagar cuota- por lugares turist es increible. Dejad esa costumbre cuando arriveís aquí, porque lo malo hace adeptos/ Explendida la foto de Sara la cara maquillada y la postura de J.J. haciendo el pino, nos suena a nostalgia de otra anterior en India.El monumento que hizo por amor el emperador es impresionante, aunque historias contraindicadas dicen que fué para él y su secretaria.Són listos los hindúes con los mochileros al hacerles trabajar en el momento de grandes esfuerzos (más que los chinos)y creemos que en esta pelicula, el más índio ha sido J.J.// Disfrutar el resto del tiempo que os queda, y vivid las sensaciones con respeto y generosidad. ¡Hasta la vuelta!.

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  2. "Me gustaría emplear toda mi vida en viajar, si alguien me pudiera prestar una seguna vida para pasarla en casa". Pareja os veo muy delgados..., quizas es el momento de vover a casa. Os quiero,

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  3. Enhorabuena nenes por haver llegado hasta aquí en pie después de siete meses de viaje. Las fotografías me parecen todas excepcionales, India parece tener un encanto muy especial...que quizá eclipsa la pobreza, falta de higiene, etc. Otro mundo.

    Supongo que el agotamiento ya hace mella (sobretodo Juanjo que paga para que le lleven i acaba pedaleando él!). Tomáos las semanitas que os quedan como un regalo a saborear con tranquilidad y haced memorándum de todo lo que habéis visto y hecho.¿Os acordáis de cuando llegasteis a las Vegas?¿De la búsqueda del kiwi?¿De la quilometrada por Australia?¿De los oranguntanes de Borneo?¿De las islas de Tailandia?¿De la superurbe de Singapur?¿Del imponente Himalaya? Cultivad lo vivido.

    Sareta, t'estimo molt i estic molt orgullós de tu. Segur que t'has enfortit i millorat. Tinc ganes de veure't ben aviat!!!


    Abrazos y al ruedo!

    Edu

    "El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene."

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  4. Yo no sé si diría que lo más atractivo de la India es la profunda sensación de realidad que desprende, yo no veo muy atractivo ir visitando los sitios y encontrarme a un lugareño haciendo la “cosa nº 1” o lo peor la “cosa nº 2” o estar bañándote y pasando al lado tuyo uno que la “ha palmado”. La India desprende, por lo que contáis, sobre todo olores, ya que la higiene no existe, anda que lavarse los dientes al lado de un muerto, o lavando la ropa, ... Desde luego que si lavan así la ropa no me extraña que la sábana que tenías en la habitación os pensarais que fuese la sábana santa. ¿Hay vida en esa agua, hay peces? Por lo visto no, sólo muertos, que seguro han fallecido al entrar en contacto con el agua.
    No sé si yo sería capaz de ver la cremación de un cadáver, ya sabes “enano” que a mi esas cosas me dan yuyu.
    Y vais de fiesta en fiesta, cuando no es la Full Moon Party, es la Holi, y en todas ellas os pintan de un color, estáis muy guapos. Y que raro que confundieran las partes del cuerpo con Sara y no contigo, debe ser que les gustaba más que tú.
    Al ver las fotos muchos de los telares que veo me recuerdan a los que trajiste la vez anterior que estuviste en la India, uno es igual al que le pusiste a la coneja para hacer la “cosa nº 2”, como los indios, debe ser que ese color incita a ello.
    Y lo de la explotación infantil no tiene nombre, a mi me o parece un timo, os hacen pagar, os ponen a la pobre criatura y como os han visto cara de buenas personas saben que no les vais a dejar hacerlo y se han llevado la pasta por el morro. Y os la vuelven a dar con el rickshaw-bicicleta.
    Y lo que ya faltaba, las vacas andando sueltas por ahí, claro está también haciendo la “cosa nº 2” a sus anchas y al que se le ocurra pisar un moñigo de vaca que se prepare, porque seguro que también es sagrada.
    Mejor aspecto tiene el Taj Mahal y sus alrededores son curiosos. Una plantación de maría al lado de una de las siete maravillas del mundo, curioso. Yo no me hubiera hecho la foto al lado de ese policía, Juanjo no te miraba muy bien, si hubieras hecho el amago de coger la maría te la hubiera cortado antes de alcanzarla.
    Ya os quedo poco para contarnos todo en persona, os esperamos con los brazos abiertos.

    Muchos besos para los dos.

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