Otra isla y otras aventuras, si estáis pensando que por estar en una isla de la polinesia estamos rodeados de playas idílicas,…, es mentira! las cinco playas que tiene Tonga, están demasiado lejos para ir a pie, os dejaremos un poco información de la Isla para que nos situéis. El Reino de Tonga es un pequeño país ubicado al este de Australia y al noreste de Nueva Zelanda, al sur del Océano Pacífico, y contiene más de 100 islas agrupadas en 3 archipiélagos. Nosotros estuvimos en 2 islas de la zona sur. Tiene clima tropical y todo lo que conlleva (para más info:http://es.wikipedia.org/wiki/Tonga ).
Y ahora viene lo bueno,.., conocéis el bulo de que alguien conoce al primo del amigo del vecino, al cual le ha caído un rayo!!! Nooo, pues a nosotros tuvimos la mala suerte que en el avión cayó uno, es toda una experiencia, un sonido seco y un resplandor muy grande, y lo mejor de todo la cara de la gente y el murmullo, pero nadie preguntaba nada de nada, por si las moscas y nos dijeran una mala noticia…el motor derecho esta para el arrastre, ó el piloto se ha quedado ciego y sordo…en fin mejor era callar y ver que no entrabamos en barrena haciendo loopings, y viendo que Newton tenia toda la razón con la ley de gravedad.
Esta gente recibe muchas ayudas japonesas. Los coches y furgos, todos viejos, que se ven por aquí los son, pero qué piden a cambio?? Solo que los Tongos (según Edu) o Tongarianos digan “sí” a la caza de ballenas. No, si nadie regala nada.
Pudimos visitar otra isla del archipiélago, la más cercana a Tonga que es Eua. Al estar más elevada el tiempo es más cambiante sobre todo por la noche que la temperatura desciende vertiginosamente. En esta iniciamos el treck interminable, por más que andábamos y finalmente yo arrastrándome, nunca llegábamos a su fin, (ah!!! todo esto por saltarnos la excursión con guía, nos iniciamos en esta aventura con un mapa de la isla, mitad servilleta de bar, mitad folio pero plastificado y escrito a mano por alguien que tenia evidentes indicios de parquinson). Pues con mapa del tesoro en mano, emprendimos muestra aventura para perdernos unas cuantas veces sin saber donde estaban las cuevas, los árboles legendarios y los aborígenes de dos cabezas, etc. Nos dio bastante rabia no ver las buenas vistas prometidas. La recompensa al llegar a casa después de unas cuantas, y cuantas… horas, fue un arroz con leche casero que nos hicimos con los ingredientes básicos (arroz + leche), os paso la receta cuando queráis. Últimamente nos cocinamos nosotros en las cocinas de las guesthouse, con lo básico que tienen por aquí pero aún así, nuestros sistemas digestivos siguen tocados y ya no sabemos por qué.
Aprovechando el último día, nos fuimos a una playa desierta, y a pesar del tiempo nos pudimos bañar, a nuestro modo, ya que como el día se planteaba lluvioso cargamos de todo exceptuando los bañadores. Ha estado genial poder despedirse de estas islas rodeados de arena blanca, coral y peces de azul fosforito. Suponemos que esto será la punta del iceberg que nos espera en la “Barrera de Coral” de Australia.
Así pues contentos de haber experimentado una cultura tan diferente a la nuestra, sobre todo gastronómica (…que me muero por un solomillo al punto), volamos hacia nuestro gran y esperado destino, Auckland, en la isla norte de Nueva Zelanda.