Nosotros esta vez sólo recorreremos tras mucho meditar y decidir, la ruta por el Rajastan, pasando cerca de la frontera Pakistaní y llegando hasta Dharamsala, descansar y dirigirnos a la frenética Delhi.
Este cambio de trayecto, de no disfrutar de las playas de Goa, Gokarna o Hampi….,ha sido compensado por los imponentes palacios y fuertes que hemos visitado, por todas las historias que nos han contado, y por la variedad de los paisajes y gentes que hemos encontrado por nuestro camino. Decididamente esto es la India real, no la creada para el turismo. De esta forma pudimos disfrutar de las mil y una caras de India.
Pushkar fue la primera parada. En este pueblo es donde Sara esta aprendiendo a relajarse, realmente después de ver las cuatro cosas, tienes todo el tiempo del mundo para deambular y fijarte en tiendas y en su estilo de vida. Poco a poco y sin darte cuenta te adaptas a otro tipo de ritmo de viaje, donde no tienes asegurado al 100x100 donde estarás al día siguiente. Lo que todavía no logramos descifrar es,…, si es porque ya nos acostumbramos a la mierda esparcida por todas partes o porque efectivamente sí lo está, quizás sea un poco de ambas. Pushkar está mucho más preparada para el turismo de lo que nosotros creíamos. En fin, ciudad con aspecto mágico, que crece alrededor de su venerado lado (ahora casi seco) y sus más de 400 templos, contando con unos de los pocos dedicados a Brahma.
Los desplazamientos entre ciudades se hacen tan cargantes que lo único que te apetece es llegar y descansar. A este apartado pueblo se llega en bus local desde la estación de tren de Ajmer. Te vas dando cuenta de la construcción de estilo musulmana que impera en la zona, los rasgos faciales son diferentes y la gente más amable que en la ciudad.
Nos quedamos dos días, pero el viaje en absoluto perdió su pulso, porque nos aguardaba nuestro siguiente destino:
Udaipur; Es la India con la mejor cara monárquica pues sus Maharajas, una vez desposeídos de cualquier poder político, en vez de actuar como diplomáticos fashion vestidos de Armani, han visto el negocio fácil, y han decidido sacar el máximo provecho de su patrimonio, creando hoteles 5 estrellas en sus antiguos palacios.
El autobús nocturno nos deja como siempre a las 5 de la mañana en una calle infestada de rickshaw (tontos no son, ya que por alevosía más la nocturnidad te hacen pagar el doble en el trayecto al hotel,...), en fin.
En cuanto a lo peor, podríamos hablar del calor o del excesivo número de turistas, o de la manía que tienen constantemente de ir con el dedo en la bocina, pero no sería sincero y me entristece admitir que lo más negativo, ha sido la sensación de que muchos hindúes, inmersos en esa extraña mezcla de capitalismo galopante y un sistema político turista, descuidan un poco las formas con respecto a un turismo que se va incrementando año a año, e intentan conseguir mejorar sus condiciones de vida de forma rápida, aunque a veces sea a costa de engañar al turista. Lo cual puede ser absolutamente contraproducente. Desde luego no estamos hablando de dinero porque realmente es un país muy barato para el extranjero, sino del sentimiento de impotencia que a veces te generan determinadas conductas. Que este mundo lo gobierna quien da de comer y dormir al viajero, en fin nuestro peor capitulo lo pasamos en un hotel donde de forma pasiva abusiva, nos metieron en una ratonera sin intimidad, con vistas al restaurante, con un baño que no nos atrevimos ni siquiera a ducharnos allí porque podía ser peor el remedio que la enfermedad. Pero para llegar a las 5 de la mañana y meterte allí un rato no estaría mal. Y con la promesa del tipo, que a primera hora nos cambiaba, se alargó hasta las 10 de la noche, tras varios toques que le tuve que dar. Para al final conseguir la misma mierda con cortinas, y un metro más de baño, metro que ganabas pero de mierda,…,claro!!. Y por esto y los 200 mosquitos que nos zumbaban en la oreja durante la noche, nana más y nada menos al despertarnos directamente pagamos, no dijimos nada y marchamos a otro alojamiento. Cosas como estas son las que te joden de estar fuera de casa, otra diferencia que he encontrado en las tres veces que he visitado la India es como el alojamiento se multiplica por cuatro cada año y lo que un año pagué 100 rupias, este año pagamos 600-700. Lastima que el 80% del contacto que tengamos, es con este tipo de carroñero comerciante que cambia la percepción del país.
Tras este incidente y cambiar de hotel, nos lanzamos a la calle para descubrir una asfixiante ciudad, visitar el palacio (utilizando el descuento de la tarjeta de la Seguridad Social ) y perdernos en los laberínticos pasillos que nos fueron llevando a diminutos cuartos de la corte. Actualmente punto de interés al igual que palacio (flotante) situado en la mitad del lago, que por hoy, es un hotel de lujo por el precio de 500 a 3000 dólares la noche. Uauuuuuuuuhhhh.!!! Es donde se rodó Octopussy de James Bond (del año de la pera pero que la ponían en todos los restaurantes cada noche).
Hemos pasados tres descansados días (en cuanto se refiere al desplazamiento). Caminamos por las calles mas estrechas, donde solo llegan los habitantes locales porque su aspecto no invita a pasar a los turistas, pero donde encontramos el clima mas agradable, el ruido mas reducido, los olores mas frescos, a contraposición de la zona turística, súper congestionadas, con un frenesí infernal de bocinas.
Y seguimos con más fuertes, palacios…en Jodhpur (la ciudad azul), aquí solo recuerdo llegar con el cuello desencajado por el trayecto de autobús. Estuvimos dos días y una noche, lo que nos permitió descansar un poco y caminar a la deriva por la vieja ciudad sin tener que llegar a visitar algo en particular, solo a su imponente fuerte.
Este es el fuerte de Meherabangh, domina toda la ciudad y recorrerlo fue uno de los paseos más placenteros que hemos tenido hasta ahora. Aunque quizás también, lo más admirable es la vista desde un tempo situado en lo alto de la colina, donde disfrutas de una vista panorámica de la ciudad antigua, pintada toda ella de azul, acompañada de este fuerte.
Jodhpur tiene un mercado que nos resultó muy atractivo, el mercado de Sardar, que se desarrolla alrededor de una torre llamada la clock tower. Aquí nos hicimos con especias para preparar en casa el buenísimo masala tea o chai que todos tomamos cada dia.De Jodhpur a Jaisalmer; Las Havelis son las construcciones típicas de esta zona, las hay de todo tipo algunas mas humildes y otras mas importantes, que fueron antiguamente viviendas de los Maharajas y actualmente tiendas de antigüedades, estuvimos visitando una de ellas al invitarnos un anticuario a mirar su tienda y ofrecernos puertas de antiguas casas por 4000 euros, no esta nada mal como entrada para un piso ehhh
Igualmente el hecho de tener que recorrer toda la ciudad buscando los distintos edificios nos obligó a recorrerla a pata y descubrir nuevas situaciones callejeras que no dejan de sorprendernos, sobre todo la cultura de oficios artesanos que es una actitud perdida en el resto del mundo.
Jaisalmer es una ciudad amurallada en la que su interior tiene un fuerte, que hoy en día se ha transformado en otra ciudad, llena ésta de alojamientos y hoteles de lujo. La piedra caliza de color amarillo que se extrae de las minas circundantes homogeniza su aspecto y las calles son estrechas, formando un laberinto medieval.
Y es aquí donde nos aguardan para iniciar la excursión a las dunas, por el desierto del Thar. En pocos minutos perdemos de vista la civilización y estamos rodeados de arena, y sólo se abre ante nosotros el desierto, imponente y espectacular… Disfrutamos del viaje en silencio, mientras subimos y bajamos las dunas.
El camello con el que Sara montaba era enorme y no paraba de hacer de todo, y sino que me pregunten a mi, que iba detrás a menos de un metro y tuve la posibilidad de ver el espectáculo en primera fila (dos espectáculos por uno).
Primero lo de Safari de camellos lo único que tiene real son los camellos, que por otro lado no es tan divertido, en mi caso no se si porque el huesudo era yo o el camello, y sentarse sobre él y andar, era una auténtica tortura, para mi culo. Así que todos los momentos que parábamos a descansar (de "no hacer nada"...., ya que andábamos una hora y pasábamos tres horas parados bajo un arbusto, para mi gusto excesivo), a mi trasero ya le iban más que bien.
Pero salir de nuestro refugio de la sombra del arbusto era un suicidio. Por lo que solo te entretenías con la vista con muy poco que mirar. Creemos que ahora entendemos un poco más al desierto.
Imágenes grabadas…las sombras de los camellos se van alargando en la arena, el crepúsculo desde aquí, adquiere otra perspectiva, distinta a cualquier cosa que hayamos visto antes, el espectáculo de estrellas sobre nuestras cabezas, nuestros ojos, acostumbrados al día eterno de la luz artificial de la ciudad, no dan abasto para tantas estrellas. Después de cenar alrededor de la hoguera, dormimos haciendo vivac disfrutando del perfecto cielo estrellado.
El día siguiente, cuando nos levantamos para ver el amanecer sobre las dunas y a pesar que no es un enorme sol, aún así resulta un espectáculo los colores y las formas cambiantes, las luces y sombras ondeantes que se suceden en las dunas.
Pero sin duda haber pasado la noche durmiendo en el medio del desierto fue increíble!!!
Es una suerte poder haber estado aquí. Acaba nuestra aventura en el desierto y por la noche llega la hora de partir.
Bikaner, solo hacemos noche (mejor dicho ni eso) ya que es donde tomamos un tren a las 2 de la mañana hasta Amrit¬sar, bien esto va a ser corto, más corto que la excursión que hicimos hasta Deshnok, a 33 kilómetros al sur de Bikaner donde se encuentra el templo de Karni Maata, (para los no metidos en materia el templo de las ratas) único en toda la India, ya que en él habitan miles de estos “roedores patada” en la creencia de que se reencarnarán muy pronto en seres humanos más evolucionados.
El templo presenta una arquitectura bastante pequeña, claro esta para este pequeño roedor. Los animalitos se pasean por todas partes, con libertad total y son alimentados con leche y golosinas. Lo peor es que hay que entrar descalzo (como en todos los templos) pero no tuvimos ningún incidente y al salir pudimos lavárnoslos bien.
Después de 12 horas de tren hacia el norte llegamos por fin a Amritsar, ciudad donde se encuentra el templo dorado, lugar sagrado de peregrinación de los Sijhs. Es un templo cuánto menos espectacular y cubierto de oro donde las masas caminan en círculos alrededor de él rezando y haciendo ofrendas. Ya pudimos apreciar las diferencias entre esta cultura y la hindú, sobretodo en lo que a higiene se refiere, a mejor. Sentándonos en un rincón los cánticos te englobaban y podías percibir la intensidad del lugar.
Teníamos la intención de llegar al cambio de guardia en la frontera Pakistaní, hasta que topamos con un Dominos Pizza y no pudimos resistirnos comer bien después de tantas horas de tren y malcomer. Lo que pasó es que no llegamos a tiempo para ir a Atari y nos quedamos el resto de la tarde en los bulliciosos alrededores del templo dorado.
Después de estos desplazamientos la verdad es que te quedas muy agotado, y lo único que te pide el cuerpo antes de conocer la ciudad es… necesito dormir!!!!
El único medio para llegar a Dharamsala son “autobuses asesinos”, autobuses del gobierno donde impera la ley del más fuerte, se creen los dueños de la carretera. Tuvimos suerte que no iba lleno como es habitual aquí y teníamos nuestro espacio vital, así que después de atar concienzudamente nuestras mochilas al techo del bus nos lanzamos a 7 horas más para llegar por fin de Dharamsala a McLeod Ganj. Bienvenida la montaña y a los refugiados tibetanos!!!
Sólo queda un post de esta última semana y la despedida!!



¡¡Chicos!! .... Acudimos de nuevo fieles a vuestra cita, para que nos impregneís de vuestras sensaciones viajeras, en las cuales, ya dejaís traslucír ese anhelado descanso y retorno a vuestros orígenes, como supuesto merecimiento del gran recorrido que habéis empleado Es pués momento de considerar que todos los caminos conducen a casa. De todo este viaje a India, contamos con vuestra reflexión y asunción del gran contraste de vivencia costumbres y arraigos de un mundo justo ó injusto, que existe en contraste de otro modus vivendis occidental.Eso es nuestro planeta y quizás el entendimiento y la sutileza humana no dese cambiar.Bonitas fotos la de Sara de Women periodista y de tuareg en el desierto y en en cuanto al camello de juanjo guarda la "mesma" socarronería, que el que lo monta.// Imaginamos en gran enfado de J.J. al plasmar en el blog el comentario relativo al trato de hotel.Volved porque ahora nuestra espera se nos antoja larga.Abrazos y besos.
ResponderEliminarBIENVENIDOS A CASA CHICOS.
ResponderEliminarYa sólo quedan horas para volver a veros, ya era hora que acabaseis ese pedazo de vacaciones, y con esto no digo que no os la merecieseis.
Este último post ha tenido mejor colorido y mejores sensaciones que el anterior, y parece ser que mejor higiene también. Se os ve con mejor cara, aunque un poco delgados, pero eso se soluciona en esta semana.
Si que os ha venido bien la “tarjeta de estudiantes de Medicina”, a cualquiera que se lo digáis, y Sara tiene un pase, pero Juanjo no sabe ni cómo se toma una aspirina.
Curioso lo de la ciudad azul. Y las fotos del desierto muy chulas.
No sé si os dará tiempo a poner vuestro último post, sino ya nos lo contáis en persona.
Muchos besos para los dos y feliz viaje de vuelta
BIENVENIDOS, BENVINGTS.