Las reflexiones sobre estos días son mejores si antes te has podido dar una sauna y baño caliente, siiiii…sauna en mitad de monte Cook (el de la foto superior), no esta nada mal para nuestro nivel de vida, en este post nos extenderemos con la fauna ya que nos han hecho pasar buenos ratos. Aunque nos quedan muchos meses de viaje y saber que solo hasta ahora conocemos el 7 por ciento del no tan pequeño planeta, cada escenario nuevo nos parece más fantástico que el anterior sin meditarlo demasiado.
Aun sin pillar nuestro plan de relax, nos dirigimos al sur de la isla para integrarnos con la fauna, ya sea ovejas (para darnos cuenta que es el mamífero más estúpido que hay), con leones marinos a lo San Fermín, focas leopardo, o pingüinos de ojos amarillos.

Desde Te Anau nos dirigimos al sur hasta Invercargill y de allí a Bluff,el pueblo pesquero que conforma la parte más sur de la isla (nunca estaremos tan cerca de
la Antártida, a menos que nos de el venazo de ir…estamos a 4000km del Polo Sur).Es un cabo ventoso pero desde el que podemos ver
la Isla Stewart y algunas más. Después seguimos por la carretera escénica y abrupta de los “Catlins” para ir realizando las visitas de los puntos turísticos (mayormente cabos con faros). Todo esto con el encanto de no haber nadie (cosa que no tiene precio), en una de estas playas y por la falta de cultura de los leones marinos, nos vimos literalmente perseguidos unos metros por un ejemplar macho de
500 km, yo ya me lo veía encima desgarrándome la ropa… Así tan parados se les ve un poco torpes, pero los miuras estos se ponen a cuatro aletas y cabalgan en la arena gruñendo, fue nuestro particular San Fermín. En nuestro camino a visitar un bosque jurásico fosilizado, pudimos juguetear con unas cuantas ovejas, deseosas que nos marcháramos de su espacio vital, en fin dan tanto juego estos animalitos…


Sin perder un solo minuto más, y con el tiempo pegado a los talones, intentamos visitar una colonia de pingüinos que tienen sus horas de entrada y salida marcados, avistarlos es todo un ritual, solo se ven al amanecer cuando salen al mar o al anochecer cuando vuelven de pescar. Estos expertos escaladores llegan a subir colinas con una pendiente considerable que a cualquiera de nosotros ya nos costaría, para subir hasta los nidos. Nosotros sin paciencia y llegando un poco tarde no los pudimos ver por la noche, así que hicimos noche en la playa para poder levantarnos alegremente a las 6. Teníamos tal emoción que teníamos uno plantado delante de nosotros que no fuimos capaces de verlo hasta que inició la marcha. Después fueron saliendo grupos de tres hacia la playa. Es muy gracioso ver como pendulean de un lado a otro de forma patosa.

Siguiendo la ruta del pingüino, ya subiendo por la costa este, fuimos a la península de Otago, donde no solo ves pingüinos sino que mientras esperas a su llegada te puedes entretener con las focas y leones marinos. Que aún sin aprender su comportamiento nos tocó echar a correr por la arena al ser perseguidos por otro. Este bicho se obsesionó con Sara al llevar un atuendo oscuro con capucha que imitaba la silueta de uno de ellos, y por mucho que yo me ponía en medio con el rabo entre las piernas, solo la perseguía a ella. Aún nos queda por averiguar si era territorialidad o bien un amor a primera vista del león, al estilizado cuerpo de Sara…. Love is in the air.
La espera del pingüino se hace larga, estos no tienen la puntualidad inglesa y te pueden dar las horas y solo ver un par de ellos.

Fuimos afortunados, al poder ver una foca leopardo, ya que solo hay tres, que consten en Nueva Zelanda, pertenece a
la Antártida y es muy rara verla. Realmente es diferente al resto de las focas con cara juguetona, esta mide casi el doble y tiene la cara de un pitbull, con una mandíbula similar al del leopardo al igual que el moteado de la piel. Y tan ilusos nos acercamos a menos de
2 metros sin saber que es la más peligrosa de todas. Realmente es una imagen siniestra ver cuando bostezaba, la dentadura y el paladar lleno de sangre de algún desafortunado pingüino. Esta colonia de pingüinos ni punto de comparación con la anterior.
Seguimos carretera con paisajes que son difíciles de describir, siendo muy difícil de plasmar la realidad en las fotografías. Al igual los pueblos que pasamos, siempre son casas bajas, las calles suelen estar desiertas, y extenderse dos ó tres calles en paralelo a la carretera principal. Nada de edificios altos y ruido ambiental, es difícil hacerse una idea sin vivirlo. A partir de las 5pm, la vida desaparece.
Otro lugar interesante en el que hicimos un alto fueron las Moeraki Boulders. Para ver, pisar, saltar, escalar, unas perfectas y esféricas piedras, como cual cosa tirada en la playa, estas enormes pelotas de fútbol están formadas por la acción del agua sobre la roca sedimentaria del acantilado, creados a partir de sustancias químicas cristalizadas en torno de un núcleo (como una perla), en fin una obra de arte de dos metros de diámetro y siete toneladas.
De aquí llegamos a Oamaru donde nos hizo gracia visitar un centro de pingüinos azules ( también únicos de Nueva Zelanda), donde podías espiarles en su madriguera a través de un cristal (un cristal muy poroso, ya que la fragancia que despedían era para tumbar a cualquier león marino…) Son los más pequeños, solo pesan 1Kg y si te descuidas los podías pisar…están evidentemente protegidos.
Habiendo recorrido ya toda la costa, decidimos adentrarnos hacia el interior y acceder a los Alpes desde la otra vertiente pasando por el lago Pukaki y el Tekapo, que son distinguidos por su color azul intenso debido a las partículas arrastradas por el agua del glaciar.
Y es que había más glaciares! Fuimos por una carretera hasta la base del Monte Cook. Desde allí hicimos 2 excursiones. La primera por una pista de arena nos acercamos a la base del Glaciar Tasman (el más largo de Nueva Zelanda, 23km) y luego a pie llegamos al lago del glaciar que estaba salpicado por icebergs. Decidimos pasar noche en el valle Hooker rodeados de picos nevados.

…..Es increíble salir a plena noche y mirar el cielo estrellado marcado con la estrella del Sur, y
la Vía Láctea Despiertos con la decisión de salir de la furgoneta e iniciar el treck más popular por las increíbles vistas al monte Cook, tuvimos la sorpresa de que por la noche, no había llovido sino nevado, por lo que con mas de cuatro capas y un calcetín sobre otro iniciamos nuestro ascenso hasta el monte, haciéndonos luego más tarde uno de los mejores días soleados. Incluso improvisamos una playa a pie de glaciar, no con el glamour de estar con arena fina y bañador, pero nos dio tiempo para respirar la paz que desprendía el sitio. Hicimos una gigante bola con la ropa que nos sobraba y dándola patadas regresamos al campamento base.

Teniendo un día extra, decidimos acercarnos al sitio inhóspito que sirvió de emplazamiento en El Señor de los Anillos, donde estuvo Edoras, el castillo del reino de Rohan. Pasamos por carreteras cada vez peores pero al final llegamos al valle del lugar y aunque no quedaba rastro de él, el monte era perfectamente reconocible…ni atisbo de presencia humana, valió la pena. Ni los orcos ni los trolls nos impidieron subirlo fue un río de mi… ya que sus frías aguas nos impusieron más.
En fin este día extra fue debido porque nuestra joya con ruedas, le dio por no abrirse el portón trasero, y no hubiera sido importante, sino tenemos en cuenta que nuestro almacén de comida era inaccesible. Por lo que la desesperación nos hizo acercarla a un taller, y el tío tenia un master en aperturas de puertas…y se tiro casi tres horas para quitar un tornillo. En compensación pedimos otro día más.
Partimos de regreso a Christchurch para devolver la furgoneta después de 16 días y dirigirnos al aeropuerto.
Andamos como en otro planeta, estos últimos 30 días han significado cambios en nuestras rutinas, nuestras emociones se han revuelto poniendo las aventuras a merced del tiempo, del clima, de los gastos y de los imprevistos. Estos días han sido reales y siempre a nuestro antojo, sin no poder decir que estamos escribiendo frente al mundo. Porque nuestra obra es el momento presente, y no queremos pensar en los futuros ni pasados, escenarios, ciudades ó rincones perdidos. Despedimos este capitulo, para iniciar otra nueva y larga temperada en Australia.
Esta claro que los animales no es lo vuestro, o acabáis con ellos o ellos acaban con vosotros. A saber lo que haríais a las ovejas para que estuvieran deseando que os marcharais. Y con los leones marinos os tocó correr, eh?. Juanjo se te podía haber ocurrido también descalzar tus lindos pies y haberlos puesto a remojo junto al león marino o la foca leopardo como hiciste con las crías de foca, no te atreviste, eh? Yo creo que el león se enamoró de Sara, porque si te pusiste tú por medio con tú “órgano” de entre las piernas y seguía persiguiendo a Sara, es que no te vio mucha chicha para comer y pensaría que para un aperitivo no merecía la pena entretenerse y que se iba a por la chica.
ResponderEliminarNo había visto nunca que el agua erosionara de esa manera las piedras, si Sara se hubiera puesto en una piedra más pequeña, parecería que estaba poniendo un huevo.
De repente estáis en un glaciar muertos de frío, como de repente os quedáis casi en bañador. El tiempo está loco, no me extraña que la gente se preocupe por el cambio climático.
Ya sabía yo que la “furgo” os jugaba a última hora una mala pasada, no tendríais mucha hambre para esperar que un tío tarde 3 horas en quitar un tornillo y poder abrir vuestro almacén de comida.
Pasadlo bien en Australia y ya nos iréis contando. Besos para los dos.
Sois unos intrépidos exploradores! Viva la fauna salvaje! Juanjo, si no sabes defender a mi hermana de una simple foca calentorra, mal vamos. Para cuando lleguen los cocodrilos australianos, los koalas caníbales, las boas constrictoras y los temibles kiwis fantasma, espero que presentes tu dimisión! Seguro que te haces el pingüino, como en la foto!
ResponderEliminarLos respectivos hermanos ya os advertimos de que "Gollum" era un tremendo truño, dad gracias que solo se os ha jodido el porton.
Os otorgo el diploma de NZ, menuda pateada, sois unos autenticos cracks. No habeis dejado lugar sin vuestra huella.
Tiembla Australia...
Un abrazo, cuidaros
!Hola peregrinos del mundo!:Nuevos episodios que se van uniendo al diario de vuestras aventuras y emociones por esos mundos contra-natura, respecto del sentido práctico, de esta nuestra civilización.// Seguimos impresionados de todo el detalle que trataís de aportarnos de cada uno de los lugares del recorrido, y no por menos, nos haceís partícipes con inusitado interés, de la belleza de cada rincón, y de la dosis de audacia que empleaís sobre su fauna ambiental.Coincido con los comentarios anteriores, respecto del ataque realizado por la foca (ó foco) fértil y seguíd escribiendo a vuestro hermoso mundo, péro con la prudencia en el actuar de los siguientes destinos.Cuidaros también muy mucho.
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ResponderEliminarno te quejes tanto del mecanico que tu tambien tienes un master y te tirabas todo el dia para configurar un router.jajaja
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