jueves, 8 de septiembre de 2011

Bali


 Bali podría parecer un decorado: las terrazas de arrozales trepan por las laderas como escalones gigantes, los volcanes se elevan más allá de las nubes, las selvas tropicales se caracterizan por su exuberancia y las playas están bañadas por las cálidas aguas del océano Índico. Pero el brillo del paraíso idílico es obra del sector turístico internacional y no de los propios balineses. 
Así que nos disponemos a cruzar este “Best seller” de los viajeros. Pero es un error perdonable ver que con el paso del tiempo se esta degradando, la culpa es de Bali por ser uno de los destinos turísticos más famosos del planeta, uno de esos lugares que perdió su status de pueblo/isla/ciudad y pasó a ser simplemente Un Lugar Que Hay Que Conocer Antes De Morir. Esto influye en la forma en que los balineses se relacionan con los extranjeros. Por eso ningún restaurante local, los warung de comida local, tiene precios en los menús, y prefieren decírtelo según preguntes, triplican sus tarifas cuando el que se mete tiene cara de turista.
En Bali nos hemos encontrado perdidos entre multitud de turistas, cultura ancestral, arte (de todo tipo), paisajes que nos han atrapado, lugares mágicos (subjetivamente mágicos) y  el contacto de personas que viven muy lejos de nuestra realidad cotidiana. 
Si hay algo que me encanta, es la cantidad de arte callejero que hay desparramado por las calles de Ubud y alrededores. En mi concepto Bali no es barato y cada vez se pone peor, con precios elevados en el alojamiento y en la comida especialmente ahora que es temporada alta.
El transporte local no está muy organizado y es poco accesible para los extranjeros, por no decir que si coges algún transporte local y te han cobrado su precio, es porque se han equivocado. Una opción es alquilar un coche (o hacer tours con un grupo de gente) y otra opción, que en mi opinión es la mejor, es alquilar una moto y recorrer el lugar libremente.
Este primer día en Ubud hicimos todo lo posible andando, Monkey Forest curiosa cuadra donde han respetado la selva original, metiendo a estos animales del infierno.... Ya hablaremos de estos bichos y como les gusta ir a la moda. Y el trazado que recomienda la Lonely Planet por las terrazas de arroz, que realmente era la punta del Iceberg de lo que nos esperaba.
La primera noche localizamos un alojamiento (foto inferior) sintiéndonos como reyes destronados, a pesar de estar viviendo en un templo no teníamos ninguna atención es más, de solo ver como hacia la limpieza del cuarto entre huéspedes…la mujer utilizaba la ley del mínimo esfuerzo, sacudía las sábanas y las estiraba, dejando el cuarto listo para el siguiente!!! Suerte que teníamos nuestros sacos como aislante.
Primera impresión!!!... templos y más templos, abres una puerta y te encuentras un templo, vas al baño y como no otro templo, levantas una piedra y qué!!! Otro templo, he incluso tienen templitos de viaje, para no sentirte lejos de casa. Joder hasta en el medio de la selva voy al baño y al alzar la cabeza me estaba meando en otro de sus templos, aunque yo no soy el único que profana sus cosas sagradas ya que Sara es experta en pisar ofrendas. Es cierto que lo fácil es pisarlas ya que todo está inundado por estos paquetitos de hoja de palmera llenos de dulces, comida y flores para los dioses.
Estas ofrendas que andan desparramadas por toda la isla son irresistibles por sus colores y sus formas. Cada mañana, los balineses ofrecen flores, arroz, comida e incienso a los dioses y espíritus para pedirles protección contra los demonios (no olvidar que en Bali la religión tiene un fuerte componente animista). Durante toda la mañana, que digo toda la mañana,… todo el día se puede ver a las mujeres dejando ofrendas en las entradas de sus casas y negocios y rezando.
Este rito se repite de manera incansable, día tras día. Los templos están dedicados a los dioses del agua de la tierra y el aire.
Tantos idiomas y si ahora sumamos el catalán acentúan mi dislexia de entrada y salida. Por lo que me suelo equivocar y meterme por la salida con la curiosidad que nadie me quiere vender la entrada. Eso si cuando tienen un único acceso ya se encargan de poner un control en la carretera para interceptarte antes. Y recaudar lo suyo.
Al día siguiente decidimos alquilar una moto, una decisión muy sabia! No hay Bali que se conozca bien si antes no te has destrozado el culo por haberla recorrido en moto!!!
La gracia de la moto  bien porque no tienes ni idea, bien porque te pierdes o porque el camino es por ahí, penetras en las zonas rurales y más auténticas que las calles comerciales de los pueblos turísticos donde la fauna urbana y turística se entremezclan haciendo una mezcla explosiva.
Así que ver templos de arriba abajo se ha convertido en unos de nuestro pasatiempo favoritos terminando mentalmente agotados.
Enseguida nos hicimos con un pseudo-sarong (pareo para entrar a los templos, aunque el de Sara era un pedazo de mantel, y el mío una manta de quirófano de color verde).
A unos 2 km de Ubud se encuentra el templo de Goa Gajah, dedicado a Ganesha. Es tan minimalista que el protagonismo se lo lleva un circuito que hay por medio de la selva hasta llegar a otro templo.
Desde esta “Cueva del Elefante”, nos encontramos a mitad de nuestro destino el “Pura Tirta empul” templo dedicado al agua y como tal con sus apetecibles piscinas sagradas con carpas gigantes. Finalmente terminamos admirando las vistas desde arriba y desde el lago del Volcán Batur.
En Indonesia se encuentra un café pesado, con toques de caramelo y chocolate, con la peculiaridad de ser el café más caro y de los más raros del mundo. El proceso de tostado se hace igual que los granos normales, sólo que este se lava y se seca,…, y cual es la particularidad de esta delicatesen!!!, es un café de fermentación parcial producidas por las enzimas digestivas y defecado de un medio gato medio Juan Valdez, es como lo cuento!!! Durante horas se dedican a buscar esta mierda tan particular para elaborar esté café con cuerpo y nunca mejor dicho. De todo este mundo lo aprendimos haciendo catas de café en un centro de Agroturismo, mientras vajábamos del Batur. Por cierto, la taza de heces de gato cuesta la friolera de 20 euros!!! A partir de ahora daré de comer a Foc granos de café y como de todas tenemos que recoger su mierda (cacas según la Bella), puede que nos forremos!!! 
Cada vez que me despistaba y dejaba de ver la carretera, veía verde, verde y más verde. Esta isla tiene la suerte de estar en el trópico y de desbordar de vegetación. Lo verde invade sin que nadie lo pida. Con una belleza puntualizada cuando se entremezclaba con los campos de arroz. 
Al siguiente día tuvimos la suerte de poder presenciar ciertos momentos espontáneos, de encontrar detalles ocultos en medio de tanto turismo, de compartir momentos con personas más allá del “sarong, transport, taxi, special price”. De casualidad y huyendo de unos de estos templos por algún camino sin nombre “paga por rezar, no te olvides de alquilar un sarong y compra todo los suvenires ” encontramos una ceremonia de cremación en un poblado. 
Sin turistas, sin guías, sin cámaras (más que la mía) estuvimos con un chico que nos estuvo contando como funcionaba todo y los porqués de algo tan inaudito para nosotros.
Los hinduistas queman a sus muertos para que el alma se pueda reencarnar. El problema es que hacer un funeral con su cremación es muy costosa (acude todo el pueblo) y ahorran el tiempo que haga falta hasta poderla costear. El problema es qué hacen con el cuerpo mientras tanto?? Lo entierran y pasados de 3 a 5 años, que es lo más habitual, van por la noche, desentierran los restos del cuerpo y los meten en una cesta. Este funeral era de 12 personas del pueblo así que cada familia estaba velando los restos correspondientes haciendo un sinfín de ofrendas durante horas hasta las 12 del mediodía que fue cuando todos en procesión se dirigieron al cementerio. Allí se encontraban los “transportadores” gigantes de los restos hacia la reencarnación típicos de la mitología hindú: toros, peces, ratas,…. Fueron colocando las cajas dentro y cuando estuvo listo, acompañados de los cánticos y música tradicionales les prendieron fuego y todos estallaron en vítores.
La única lástima es que quemen estas grandes piñatas (que realmente son piñatas gigantes pero rellenas de huesos y restos humanos, caramelos, pollitos, dinero y monedas chinas de la suerte). Es un proceso muy elaborado y nos alegró poder conocerlo.
Cuando cambiamos de alojamiento, encontramos a una familia que nos trataban muy bien, solo les faltaba ponernos ofrendas en la puerta de casa. 
Esta familia tenía una alarma con detección de cambio de escenario que era la ostia, el invento consistía en un pájaro loro. Que cuando notaba presencia alguna emitía un ruido acústico tipo alarma!!!
Los espectáculos de baile balinés y la oferta es amplia y a diario, por suerte pudimos ver una auténtica danza Balinesa acompañados de nuestro amigo Jaume Mestres, con quién pasamos horas y horas hablando, o mejor dicho escuchando todas las historias de un anónimo y auténtico viajero que pasa meses viviendo en Tailandia o Bali y pudimos aprender más de la cultura balinesa a través de él.

La danza balinesa es arte gestual acompañado de esa música balinesa tan característica que se escucha a toda hora saliendo de los templos de la isla. Ah que decir que fuimos disfrazados como auténticos balineses, patrocinados por la familia que nos adoptó por estos días.
Puntos comunes en los templos: aparición medio mágica medio estratégica de más y más balineses que te intentan obligar a contratar un guía o una donación “porque hay casualmente una ceremonia dentro y no podemos ir solos” y los 15 minutos de rigor de cruzar tiendas de souvenirs, con Budas, camisetas de I Love Bali, bañadores Balibong y un millón de recuerdos de viaje.
Esto era de mayor manifiesto en el templo de Besakih, es una de las imágenes más típicas de Bali, que encontramos en cualquier postal. Está formado por varios templos que se elevan verticalmente con múltiples pisos, bajando la ladera del volcán Gunung Agung (el más alto de Bali).
Dejamos en Ubud una mochila a esta familia y nos fuimos durante 4 días a dar una vuelta por Bali. Empezamos por el sur y nos encontramos en Kuta (su Benidorm), para mi gusto feo con ganas, pero debíamos de pasar por esta experiencia religiosa. El turismo en su máxima degradación. Nada mas localizar alojamiento... Y joder menudas pocilgas, ni las ratas querían estar en estos sitios, siendo las cucarachas los únicos bichejos que pueden permanecer mas de una noche en estos sitios. Tras visitar tres pocilgueras al cuarto nos pareció la mejor oferta. Sin saber que es por la noche cuando empieza el espectáculo, jejeje me rio de las gangas pensando que habíamos encontrado un Rincón tranquilo. Lo de las 40 cucarachas paseando lo soporto pero que un regimiento de hormigas se instalase en mi neceser!!! Por ahí no paso.
En la playa de Kuta nos asaltaron vendiendo todo tipo de bebidas, masajes,  así que entre tablas de surf y puestos de bebida, conseguimos coger la moto y visitar el templo de Ulu Watu, el punto más al sur de Bali, coronando un acantilado de 95 metros, con unas fantásticas vistas del océano Indico.
Es aquí donde agresividad y alevosía de un mono de estos que van a la última, le robó las gafas a Sara, cosa que inmediatamente soltó después de morderlas cuando vió la piedra más grande que encontré en dirección a su cara. Tienen un negocio montado que a estos bichos les han enseñado a quitarte las gafas o las sandalias para que después condecores (dés una propina, que si es menos de 10.000 rupias te lo tiran a la cara) a los cuidadores del templo.
Tras esta visita fuimos a la playa mas famosa del sur-oeste de la península: Dreamland, aquí como todo lo relacionado con las masificaciones turísticas han montado un parking privado de acceso a la playa, así que nosotros por la vía catalana, aparcamos la moto a unos 100 metros de estos estafadores, sin llegar a pensar que estos hijos de un mono, nos llegarían a pinchar la rueda. Así que con todo este escenario largo de contar, ya anochecido, ponte a buscar un taller en el medio de la nada, localizando uno gracias a un taxista, cobrándonos la friolera de 10 euros, ya que nuestra moto es especial…. Ah me olvidaba todo lo que te suben descaradamente el precio es porque es “especial”. Retomando el tema, solo de pensar que este tipo de gente no podrá disfrutar de una puesta increíble porque a pesar de tenerla a diario no sabrán dedicarle ningún pensamiento, me compensa.
En esta playa tuvimos nuestro momento de desencajarnos la mandíbula, viendo como dos chinas intentaban, con un monitor cada una, a aprender a hacer surf!! Realmente la escenografía de la foto lo explica, a pesar de todas las historias que llevaban puestas, entre el gorro y gafas de natación que rompían la ley de la flotabilidad, se metían cada rebozada con las olas que quedarían exfoliadas por años. No me puedo crear que esta gente participe en los juegos olímpicos!!! No me extraña que sacaran tanto jugo al programa de Humor Amarillo. 
En fin, Kuta no tiene mucho interés si no eres un borracho, un surfero o una mezcla entre ellos dando como resultado un australiano. 
Al día siguiente, capítulo surrealista mientras paramos la moto para decidir donde íbamos. No solo encontré la sede de mi empresa…., ya me gustaría ver la cara de más de uno del comité si se enterase que en Indonesia tienen una ratonera de dos plantas!! Pues eso, un día surrealista ya que mientras pasaban los minutos decidiendo todas las posibilidades nos aparecieron personajes de todas índoles. Desde el que se ofrecía por 5 euros a mostrarnos un atajo para atravesar la isla, hasta un indonesio que hablaba por los codos un castellano malagueño con la gracia característica.
Con la decisión de cruzar la isla hasta Lovina (situado al norte de la isla) nos encontramos un mercado típico,…, pero típico para los turistas, porque no me creo que en uno de los suyos las cosas estén tan organizadas y colocadas como en éste. Al salir del mercado se sitúa el templo Danau Bratan, cual emerge del mismo lago entre la bruma de las montañas. Es realmente diferente a todos los templos contemplados hasta ahora, ya que el elemento del agua le da una característica mística.
Seguimos con la ruta llegando a Lovina playa de arena volcánica negra en la costa norte de la isla. Es donde pudimos contratar una excusión para hacer snorkel en la isla Pulau Menjangan, que es parque natural, volviendo a recordar lo vivido en Australia, y relajarnos después del tute con la moto……
Decididamente todo Bali proviene de la misma familia todo el mundo tiene un primo hermano que nos facilitará lo que buscamos, pero muchas veces es un cantado ya que en Lovina buscando alojamiento un oportunista de turno decía que su prima nos dejaría la casa más barata, cosa que ni conocía donde vivía y la famosa prima puso cara de no haberle visto en la vida!!! Cosas de los indonesios!!!
Volviendo de Lovina cogimos otra ruta para pasar por una carretera escénica de terrazas de arroz: Jatiluwih, impresionante localidad donde todas las guías le dedican al menos una fotografía, es espectacular poder contemplar estas terrazas y el complicado sistema de canalización de agua para desbordarlas. Y a pesar que el día no nos acompañó, ya que en el centro de la isla hacía mucho más frío que en la costa y hasta nos llovió, ni siquiera quitó importancia a este escenario. 
De camino,…. De una experiencia no minimalista a casi traumática!! 
Por la tarde, ya encaminados hacia Ubud decidimos acercarnos a visitar Tanah Lot, un templo donde podéis ver el atardecer frente al mar… junto con otros dos o tres mil turistas. La verdad que sentirte  agobiado es lo mínimo que puedes experimentar...menuda turistada! Salimos de allí antes de la puesta por no enganchar el atasco que se debe formar…
Hablemos de las noches interminables ya que cuando no son los mosquitos son lo perros y a falta de perros el protagonismo es de los gallos y que gallos estos se ponen a cantar a las tres de la mañana en estereo y sound round aunque prefiero esto que es mas natural que no el canto de las mezquitas como nos pasaba diariamente en Java.
Hay que decir que alquilamos una moto y devolvimos una cafetera con ruedas, a la pobre la metimos un tute que a veces ni arrancaba, así que se la entregué sin mirarle a la cara.
Los diez mandamientos indonesios:
1.     No les intentes comprender porque acabarás peor que ellos.
2.     Olvídate de todo código de circulación ya que es la ley del más fuerte.
3.     El baño es reflejo de como será la habitación que alquilas.
4.     Los balineses hacen ceremonias con cualquier motivo y casi a diario, tienen muchísimo tiempo libre.
5.     Si te aburres les dices cualquier palabra que sin pensarlo la repetirán cual loro.
6.     Son muy pero que muy infantiles por lo que hacen un remix de todas las religiones que ni ellos mismos se aclaran.
7.     La higiene y lo económico son polos opuestos, esto hay que trasladarlo al alojamiento y comidas.
8.     Kuta = Benidorm asiática para nosotros = caca.
9.     Quien diga que las carreteras que cruzan la isla son tranquilas y fácil de conducir, MIENTE!!! Hay que pitar continuamente para adelantar y hacerte ver.
10.  Y por último regatearás hasta donde te lleguen las fuerzas y quedarás muy por encima de su valor. Con el jepeto de turista cuenta que te van a triplicar los precios.

 Siento que, por más que quiera, me va a ser imposible conocer esta isla a fondo, ver el lado más genuino y real de la gente y de su riquísima cultura. Porque la cultura está, Bali no es un mito, es un lugar con tradiciones milenarias y fascinantes, una isla hinduista religión única en el mundo (el Hinduismo balinés) en medio de un país de mayoría musulmana, un lugar que desborda arte, música y rituales, donde las ofrendas de colores inundan las veredas, donde las terrazas de arroz cubren de verde y amarillo las montañas, donde hay playas de arena blanca o negra y mar transparente. Para muchos es la definición del Paraíso…, cuando ni siquiera en su idioma existe esta palabra.
Pero me pregunto cuánto de lo que se muestra al turista es real y cuánto es solamente un espectáculo pre-armado que se repite incesantemente sin ningún tipo de significado profundo más que darle a la gente lo que vino a ver. Quisiéramos atravesar la máscara de los balineses, dejar de ser vistos como “un cajero automático andante” y entrar en verdadero contacto con la cultura.
Seguimos viajando para ver el mundo con nuestros propios ojos, con ruta a Lombok.

2 comentarios:

  1. Bienvenidos de nuevo, me imagino que ya estaréis de vuelta, lo siento no he podido escribir antes, pero sí que había visto vuestro post. Me he reido mucho con vuestras anécdotas, me recordaban a los post de cuando estuvistéis dando la vuelta. No me puedo entretener mucho, esperamos veros pronto. Besos para los dos.

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  2. Sentimos no haber podido seguír puntualmente esta magnifica aventura "agosteña", al coincidir con "aquestas" vacaciones propias de vuestros ancestos. Nos alegramos de vuestra vuelta, por el hecho de sentiros cerca -en tierra propia-, aunque sabemos que vuestras ánsias de continuar libres y descubrír emociones por el mundo, es fuente inagotable afín a vuestro perfil que es de halagar y admirar. Un fuerte beso. Fhader.jjeb

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