miércoles, 22 de abril de 2009

Hay personas que no tienen raíces en ninguna parte, que no tienen definido el punto de partida ni el lugar al cual regresar, con la condena según se mire, de perpetuos nómadas, y con la virtud de que la mochilas se llenan con el peso de lo que son y quieren ser. A veces pierdes tu hogar , en realidad tu casa debería estar allí donde tú estés.
Cuando la nada lo absorbe todo, aferrarse a un pensamiento, por estúpido que sea, puede constituir la diferencia entre caer o vencer. En ocasiones son esos pequeños detalles aparentemente absurdos, esos que se acumulan, los que se quedan tatuados en la memoria. Una frase, una sonrisa, un instante de complicidad. Atesoro pinceladas, trazos aparentemente insignificantes. Elegir el momento y quedárselo para siempre.
GRACIAS POR CADA MES, DÍA, HORA, MINUTO, Y...SEGUNDO.

2 comentarios:

  1. "Cuando la nada lo absorbe todo, aferrarse a un pensamiento, por estúpido que sea, puede constituir la diferencia entre caer o vencer"
    Y cuándo te das cuenta de si estás cayendo o estás venciendo? Y si piensas que estás cayendo y no haces nada por levantarte?
    Muak!Soy Cristina.

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