Vivir intensamente cada instante, no lamentarse de los quisimos pero no pudo ser, ni imaginar lo que podrá traernos el mañana. Detenerse un instante a contemplar la belleza de cada lugar, escuchar los sonidos del silencio cuando se pone el sol y cae la noche. Mantener despierta la ilusión de seguir adelante cada día con sonrisa de quien te acompaña.
Estos días tranquilos, nos han hecho mucho que pensar, y sinceramente estamos de acuerdo que tenemos una personalidad inquieta, por la cual nos cuesta estar parados. Y por supuesto, este relax es obligado, ya que la zona donde hemos alquilado la habitación en casa de una pareja de couchsurfers, esta un poco apartada de la ciudad (que nos da lo mismo, porque tampoco hay mucha cosa que hacer), y el calor hace auténticas cárceles para poder salir de casa. La única actividad posible comprendida entre las 6 de la mañana, y las 5 de la tarde, es morirse de calor, leer (a Sara le ha dado por leer historia mundial) e Internet. A partir de entonces salimos para ver las puestas de sol por el mar, que son increíbles por aquí.En Darwin hemos visitado las reliquias militares de la segunda guerra mundial, ya que la ciudad fue arrasada por bombarderos de los japoneses en dos ocasiones. Entre esto y los ciclones que la han azotado cada 50 años, ésta es definida como una ciudad muy perseverante por los repetidos ánimos que tienen en reconstruirla. Así que como imagináis todos los edificios son nuevos y más que intentan ser bonitos lo que prevalece es que sean a prueba de ciclones.
Mañana partiremos con nuestra nueva caravana de lujo, para recorrer el desierto hasta Alice Springs, haciendo las obligadas paradas que ya os contaremos.
El antiguo territorio impregnado de tradición aborigen y la cultura occidental posteriormente adoptada, conforman al territorio del Norte. La capital de Australia del Norte (Darwin) está más cerca de Yakarta que de Sydney y de Singapur que de Melbourne, esta gran distancia entre diferentes ciudades australianas, hace que Darwin sea básicamente independiente del resto y esté bastante aislada.
Nuestra intención al empezar el post era contar cosas sobre los aborígenes. La cultura aborigen lleva en esta tierra unos 60.000 años. Hasta que llegaron los ingleses, pasando anteriormente holandeses, portugueses y los españoles con intención de comerciar con ellos, pero no poseían nada de valor, al ser comunidades nómadas. Solo poseían ritos, cantos, y costumbres, lo que ofrecía pocas posibilidades de cambio. En cambio los ingleses lo vieron como un reclamo para la corona inglesa, así que con bandera en mano fueron conquistando todas las tierras por las que pisaban. Los aborígenes en su ingenuidad pensaron que con el tiempo acabarían amoldándose a la forma de vida nativa. Cuando vieron que no era así, reclamaron las tierras usurpadas, pero no hablemos de la ventaja de las armas de fuego, frente a las lanzas, oportunidad perfecta para los ingleses para empezar a eliminarlos en masa y dejando las tribus apartadas, y alguno que otro como esclavo para el mantenimiento del ganado. En Tasmania fueron exterminados completamente, por los ingleses y por las enfermedades a las cuales no eran inmunes. A día de hoy, la situación de los aborígenes es solo un poco mejor que antes. Ahora la ley los considera iguales, pero los 200 años de desarraigo, los han dejado en una situación precaria, inadaptados y alcoholizados en muchos casos. El gobierno les ha devuelto algunas tierras, pero mapa en mano, uno puede comprobar que son desierto en su mayoría, lugares donde es imposible vivir. Ha sido una limitada forma de limpiar la consciencia.
Un gran número la población aborigen australiana viven en lugares aislados a menudo se encuentran en el sitio de las antiguas misiones, o en tierras entregadas por el gobierno como reservas aborígenes. Las grandes ciudades tienen calificaciones negativas en una serie de indicadores sociales, incluida la salud, la educación, el desempleo, la pobreza, la delincuencia y la falta de higiene. Lamentablemente aquí, son los vagabundos del s.XX, emergidos dentro de un mundo de alcoholismo. Nuestro primer contacto tristemente no fue muy bueno, ya que tras un par de insultos sobre los colonizadores, marchándose haciendo “ESES” (si supiese que los españoles fueron peores en Sudamérica dentro de su exterminio de la cultura por la conquista del oro). Tienen una personalidad, que cuando se les saca de sus tradiciones, de los clanes, no se adaptan, terminado denigrando a todos los aborígenes. Los españoles hemos borrado el sentimiento de culpa de la masacre por la conquista, con la distancia (años y un océano por medio ), en cambio aquí los australianos lo ven cada día en la calle, y supongo que la única manera de sobrellevar la vergüenza de lo que han hecho sus antepasados es mirar siempre hacia otro lado, ignorando la situación, como si únicamente fueran fantasmas, andando por “sus calles”, montando en “sus autobuses”, sin compartir “su cultura”. Son dos comunidades diferenciadas, donde la aborigen ha sido y sigue siendo discriminada.
Hemos estado en contacto con el principio de la temporada húmeda, viviendo como puede despertarse el día mas soleado, y a los minutos formarse una tormenta eléctrica, o caer un chaparrón para inundar la calle. Caen más rayos en un día en Darwin que en todo el año en Perth. Gracias a esto cada día nos hacia una puesta de sol diferente como para recordar. La última noche la tormenta fue todo un espectáculo pirotécnico del cual os dejamos un par de fotos.


































