Y…por supuesto que las fotos de este post están puestas más que adrede para que os muráis de envidia (causa). Efecto: bien sea que por esta envidia sufrida no nos espere nadie al regreso en el aeropuerto o bien que empeñéis el resto del tiempo que dedicaríais al post para hacer las maletas y buscar algún que otro vuelo al Sureste asiático,…, aun nos queda mucho tiempo por aquí para seguir despertando estas sensaciones a la gente, tarde o temprano iréis cayendo a este suculento paraíso.
Desde este momento empezamos las vacaciones de nuestro viaje!!!En Krabi, (sin duda donde se inspiraron los guionistas de Dragon Ball para sus aventuras) los quehaceres en la ciudad se dividen en 3 áreas fundamentales: turismo por las islas y playas de infarto, turismo por el interior visitando los parques nacionales y un templo en la cima de una montaña. Edu, antes de decirnos que estaba muy bien se te olvidó mencionar el ascenso vertical de 600m, gracias a 1200 escalones, que te dejaba sin aliento. Para la siguiente vez solo aconséjanos sitios de interés que estén a nivel del mar. La tercera opción es el ocio nocturno como cenar en el night market.
El primer día buscando playas con la moto siguiendo con la manía de que te indican hacia quien sabe adonde,…en fin encontramos todo aquello que pretendíamos, con la mala suerte que al final nos perdimos. Nuestra guesthouse, con un nombre re-imposible de recordar, nos tuvieron que ayudar unas chicas a las que seguimos con la moto y que nos hicieron un tour por toda la ciudad y sus hoteles hasta dar con ella. Al siguiente día hicimos la turistada de coger un tour a cuatro islas (es que si vas por libre ves lo mismo y pagas mucho más al alquilar la barca) y total te vas a encontrar las mismas caras al llegar a los puntos clave…
Pudimos bucear por cavernas en las islas, nadar en aguas turquesas, caminar entre cordones de arena coralina entre islas, snorkel y más snorkel. Y como siempre se te hace más corto de lo que pensabas, cayendo el día en un abrir y cerrar de ojos.
Otro día fuimos a visitar el templo de la cueva del tigre (en el que los monos se comieron al tigre) Antes de hacer la gran subida a la cima puedes hacerte un treck hasta unas cuevas donde viven monjes budistas, y sin duda alguna confirmé que lo mió es pisar serpientes, esta vez no tenia pinta de peligrosa, creo que se asusto más ella que yo.
Supimos que la cosa no seria una enriquecedora experiencia, cuando un grupo de monos, se pusieron en medio del camino impidiendo el paso entre Sara y yo. Y de forma no muy amistosa te enseñaban los colmillos desafiantes, cuando les mirabas fijamente a los ojos y esperando que ese día me tendría que poner la anti-rábica, pasé entre estos macacos (sin duda no fue la única aventura con estos chimpancés), para proseguir el ascenso alpino que empezamos a dos patas y terminamos arrastrándonos, esperando que no solo hubiera un icono budista en la cima sino un próspero chiringuito. En fin, al final nos conformamos con el buda y sus vistas panorámicas.
Aquí tenemos una fotografía no propia del National Geographic, que llega más allá del típico mono gracioso que bebe de una lata, este ni corto ni perezoso se la estaba comiendo entera “a lo faquir”, no nos pudimos quedar al show de comerse una botella de cristal o donde se traga los machetes, pero este simpático mono como lo vea Emilio Aragón lo ficha para la Sexta.
Después de tanta playa decidimos hacer kilómetros en la moto hasta llegar a un parque nacional de cuento, que ya te lo hacen pagar a precio de príncipe. Pero mereció la pena poder bañarse en unas piscinas naturales de un color esmeralda y azul ópalo.
Dependerá de las intenciones de cada uno escoger un hotel, resort, cabañas en una zona u otra pero como consejo, la zona del sur quizás un poco mejor situada entre playas vírgenes. La del embarcadero que es donde te deja el ferry y empiezas a buscarte la vida como bajar al sur, ideal para aquellos que busquen mas calma. Nosotros después de buscar durante un par de días el mejor resort que nos convencía, vimos que fue perder el tiempo, ya que esta todo full y a menos que quieras divisar el mar desde el bungalow, tienes que haberlo reservado con mucha, mucha antelación. La opción que nos quedaba y única, era acompañar a los argentinos que conocimos en el trayecto, para bajar hacia el sur y ver la disponibilidad del alojamiento. Con suerte encontramos un bungalow con vistas al mar desde lo alto de una colina, dando la terraza de este al propio acantilado de esta playa. Sinceramente nos sentimos como en cualquier resort, con la ventaja que solo pagábamos una décima parte.
Aquí supimos el potencial que tienen los monos, estos no evolutivos animales. Y eso que ya nos habían avisado que no colgáramos nada en la terraza que un grupo de monos se dedicaban a robar la ropa, y por supuesto no les creímos pensando que era una excusa para que ellos se vistieran a nuestra costa. El delito se cometió con alevosía y nocturnidad los muy hijos de Tarzán y Chita, a las 6 de la mañana atacaron nuestra terraza, haciendo una selección de ropa de marca. No os creáis que aleatoriamente cogían cualquier cosa, sino que estoy seguro que después de comprobar la etiqueta y la talla, se llevaron lo que les sentaba bien. Llegamos… (mejor dicho llegué…, ya que Sara solo decía “no me lo puedo creer”… eso si desde la cama tumbada, moviendo solo los músculos faciales) a recuperar las prendas, después de torearme un rato desde la copa del árbol. Aunque dudo que se la pusiera ya que quedó como si la hubiese masticado a gusto y luego se hubiera limpiado el culo con ella, este mono culé confundió la camiseta blanca y que procedía de Madrid para dar rienda a su imaginación. La dejó finalmente en la copa del árbol y uniendo varias tuberías que había por allí conseguí recuperarla.
En nuestro modesto resort “Top view”, por cierto muy recomendable, no disfrutamos más que el despertar y algún que otro desayuno, porque la mayor parte del tiempo estábamos en las instalaciones del resort de mega lujo que teníamos más que cerca, aprovechando nuestra amnesia de no recordar donde estaba la entrada del nuestro, siempre nos metíamos en este. Y os aseguramos que ESPECTACULAR!!! Desde esta playa casi vacía disfrutamos de tranquilas puestas de sol y de cenas a la luz de las velas en terrazas chill out en la línea del acantilado.
Desde Ko Lanta partimos a Ko Phi Phi en ferry. Son dos islas (parque nacional, claro), Ko Phi Phi Don, donde están los hoteles y Ko Phi Phi Lay, la increíble isla virgen, escenario de la película “La Playa”. El turismo de la Isla es un turismo de masas, por suerte y a pesar de ser temporada alta, disfrutamos de nuestro espacio vital. No es muy fácil diferenciarse dentro de la marabunta que puebla sus estrechas calles y mercadillos.
El barco era como un sueño. Fruta servida en bandejas bajo el sol y la brisa marina, aparecimos en una playa que, supuestamente, es una de las mas lindas del mundo. Y SÍ LO ERA!!!, cuando tengan la posibilidad, no dejen de venir para acá. (acá, linda…restos de haber pasado tres días con los argentinos). En fin…
Increíble Maya Bay, donde se rodó la película, sin duda alguna no les hizo falta montar escenarios temáticos, lo único que tuvieron que hacer quitar los numerosos turistas que te puedes encontrar. Nosotros tuvimos la suerte que no pareciera Benidorm en pleno agosto, mas bien parecía una cala de Begur en junio. Difícil de olvidarse del elemento turista pero como uno más de ellos, te mimetizas con el ambiente.
Si fuera rico y famoso mi próximo cumpleaños sin duda lo celebraría aquí. Y como sé que es más divertido ver las fotos que leer os hemos dejamos unas cuantas imágenes y que vuestra envidia cochina, ponga las palabras!!!
Las noches las intentábamos aprovechar en intentos fallidos de cena romántica, el primero con emplazamiento increíble literalmente sobre el mar, pero…. demasiado picante para dejar conversaciones atropelladas, y caras desajustadas, y el segundo intento, en una mesa en la arena del mar rodeados de velas,….fallido por los descuadres de tiempo entre platos (el mío llegó media hora antes que el de Sara), pero por justicia divina se equivocaron en la cuenta cosa que salió compensada. Las Crónicas Nocturnas, por supuesto, escapan al ámbito de este blog censurado, así que sólo diré que había una banda en vivo, y un ambiente muy, muy bueno, bueníiiisimo,...
P.D. No se porque oculto misterio todos los perros obedecen al nombre que te inventes. Y aquí tenéis otra fruta exótica (dragon fruit) que a pesar de su apetencia es algo insípida.
