domingo, 17 de enero de 2010

Ya estamos en Tailandia! Bangkok y Ayuthaya

Desde la llegada al enorme aeropuerto de Bangkok uno puede percibir todo lo que le espera en la ciudad. Decenas, centenas de turistas llegando al mismo tiempo, serán los que posteriormente inunden los barrios de Siam, Khao San Road, etc, etc…..

En el trayecto del aeropuerto a la ciudad, impresiona la cantidad de rascacielos y la nube de polución que no abandona la atmósfera ni de día, ni de noche. Nos hemos alojado cerca de Khao San Road en una calle con buen ambiente viajero y ya estamos disfrutando de los buenos precios tailandeses.
Con fuerzas y ganas de disfrutar de una de las ciudades asiáticas más apasionantes, hay que soportar atascos monumentales, contaminación, inundaciones de turistas y un calor bochornoso, pero ya sabe, quién ha estado aquí que merece la pena!
Bangkok se emplaza al este del río Chao Phraya, y la línea ferroviaria más importante, que va de Norte a Sur, divide la ciudad en dos partes: el viejo Bangkok, donde se encuentran casi todos los templos más antiguos, rodeados de barrios donde alojarse, y el nuevo Bangkok, mucho más grande, que alberga los principales distritos comerciales y donde se aloja el otro tipo de turista que suele diferenciarse del backpacker, en el fajo de billetes y en el trolley en vez de mochila.
Los monumentos imprescindibles que vimos en esta primera vista a Bangkok, son el Wat Phra Kaen (donde está el Buda esmeralda), el Gran Palacio (impresionante, ideal para los amantes de la decoración recargada de oro, colores y más oro), el Wat Traimit (o templo del amanecer, con bonitas vistas sobre el río y la ciudad) y el Wat Pho. Este último es el templo del Buda tumbado (por cierto Edu, tenemos el mismo tipo de dislexia, de entrar por la salida,…ejem…), y acoge una gigantesca escultura de Buda en posición acostada (estado de Nirvana, que más de uno suele estar así en el trabajo).
Ya nos hemos familiarizado en descalzarnos cada vez que entramos a un templo y en los rituales de incienso, velas y flores de loto que utilizan como ofrendas los budistas. Estos no tienen un día especial para ir al templo, van cuando les apetece, hacen donaciones y ofrendas (incluso de comida) y así esperan acortar el número de reencarnaciones….la teoría budista del Karma está bien explicada por la frase: “Las buenas acciones llevan a buenos resultados y las malas acciones producen malos resultados” Simple pero eficaz para un país que funciona bien.
También hemos dejado tiempo para disfrutar de la ciudad andando y ver su vida cotidiana. Cogiendo el ferry (recuerda un poco la aglomeración de los vaporetto de Venecia), nos acercamos a Chinatown, con sus calles estrechísimas y el ritmo frenético de su gente con tenderetes por todas partes y olores para todos los gustos (menos el nuestro….) También hemos podido observar como viven de los mercados temáticos que inundan las calles,… por fin cambiaremos nuestro vestuario, total el 80% de nuestras ropas de marcas están hechas en Tailandia, así que son las mismas manos quien las cosen…
El ocio incluye desde el boxeo tailandés hasta los desafortunados bares go-go de Patpong, estos últimos, para asquerosos turistas que ya me gustaría que vieran a su madre en esta posición. Es una auténtica lástima que este tipo de turismo este proliferando. Nosotros nos acercamos a un centro de muay thai, para ver una sección de entrenamiento de un par de amigos vascos que conocimos y nos pudimos hacer a la idea de los impactos de este deporte.

A día de hoy le estoy enseñando nociones básicas a Sara para distinguir que tailandesa tiene nuez y paquete, hay más Lady-boys de lo que creeríais, de las tailandesas guapas no hay que fiarse!!

Ha sido tan difícil la selección de fotos de budas…que aquí os ponemos algunos. Budas, budas,…., y más budas, tumbados, decapitados, meditando, en pie, de espaldas, dorados, de piedra, desnudos, vestidos,…

Hay mercados por todas partes y a todas horas y venden cualquier chorrada que os podáis encontrar en los todo a cien. Da la impresión que la mayoría de la población vive de puestos ambulantes que abastecen de casi todo, no hay casi ni un supermercado. En los puestos que no tienen mucha demanda hemos visto a los tenderos durmiendo con la cabeza encima del género, como si no fuera la venta con ellos. Cuando pasas la sección de pescado seco tienes que evitar respirar ya que el hedor (no hay nada refrigerado) te corta la digestión. Hasta el pescado sobre un cacho plástico en el suelo hemos visto hoy. El puesto que más nos impresionó fue una mujer que vendía y cocinaba todo habitante de alcantarilla, había ranas abiertas, ratas secas (para el caldito imaginamos) y unas anguilas que se le escapaban del cubo…
Tras decir ñam!!!ÑAM!!! la mujer lo vió como un halago a su talento culinario y nos quiso invitar a una rata seca, como la mojama. Tras estos mercados tienes la sensación que realmente estas masticando lo que hueles.

Ciudad del caos donde la entropía gobierna, puedes sin duda cruzar una avenida con los ojos cerrados que ten por seguro que los coches ni te rozarán.
Si vas por libre se te hace complicado orientarte por la ciudad, ya que cuando preguntas a alguien, llegan a agotar incluso el comodín de la llamada, para indicarte luego aleatoriamente con el brazo una dirección, como si pudieras atravesar los edificios. Tienen la costumbre de indicarte aunque no sepan por donde se va. Poca gente habla inglés u otras quizá no les entendemos por el fuerte acento que tienen.
La falsificación es algo que puedes ver en cualquier parte, no tienes que ir a Tailandia. Pero desde luego aquí la falsificación va hasta un punto mas alto, … Las falsificación en Bangkok llega hasta punto realmente ilegal. Necesitas permiso de conducir? Un máster de la universidad de Cambridge? Un pase de periodista? tranquilo sólo tienen un álbum de unas 200 páginas por países con los documentos que te copian y si no lo tienen lo buscan!!!! esto es servicio!!! Luís Roldán, ex director general de la Guardia Civil, seguramente que pasó por aquí antes que le dieran el cargo.
Por desgracia para salir en la farándula española televisiva, solo has tenido que recorrer algo de mundo; Venezuela para operarte la cara y el pecho, Tailandia para hacerte con cualquier titulo
Rodeados de imitadores de monjes budistas con polos naranjas de Ralph Lauren, que por cierto el jinete, no lleva un stick de polo, sino un bate de béisbol.
Tras 2 días agotadores dejamos las compras para el último, para así poder mandar una caja de 12Kg con todo lo que nos sobraba y pesaba.
El tercer día, cogimos el tren en dirección norte hacia Ayuthaya. Es la antigua capital del reino de Siam (y previamente del imperio Khmer) y es una ciudad que tiene gran concentración de arquitectura antigua. La ciudad esta ubicada en una isla creada por ríos y aunque están dispersos las distancias no son grandes. Por eso, cogimos una bici para visitar casi todos los wats (templos). La primera tarde nos dieron una vuelta en barca por el río y pudimos ver algunos más alejados, y luego de noche, ya con las bicis, los pudimos recorrer por fuera ya que estaban iluminados. Al final, con tanto templo terminas con sobredosis mental de pagodas, pero son muy interesantes.
Al día siguiente, después de tanta bici, terminamos como si nos hubiera metido una paliza un entrenador de Muay Thai. Después de tanta pedaleada, la siguiente aventura será en una moto, os lo puedo asegurar.
No os podéis imaginar la cantidad de templos en ruinas que hay, algunos de ellos tremendamente increíble, con estatuas de Buda medio destruidas. Algunos de ellos están muy bien conservados, lo único malo, es que debes pagar un euro por entrar, pero con mucha cara y decisión puedes entrar gratis.
Otros están más abandonados pero estos últimos tienen su gracia porque están alejados de todo y los puedes disfrutar a solas.
En Ayuthaya, también hay un mini barrio turista (1 calle), con guest houses como Tony’s Place, donde estamos gracias a Edu que nos la recomendó. Ya vamos apreciando las diferencias de estos alojamientos: Por la diferencia de un euro puedes disfrutar de un colchón y no una piedra como almohada, tener baño privado o no, y que la toalla ni te tiña el color de la piel ni que se desintegre al secarte con ella.
La noche que nos teníamos que marchar resultó que no había tren ni autobús, así que nos hemos tenido que quedar un día más. Nos los hemos tomado con más calma para descansar un poco y nos marcharemos con un bus nocturno a Chiang Mai que tarda 10 horas, porque el tren con camas sigue estando lleno. Desde allí, esperamos explorar el norte de Tailandia.

lunes, 11 de enero de 2010

Borneo (Malasia), Welcome To The Jungle!

Borneo es una isla en el archipiélago indonésico, la tercera más grande del mundo. Políticamente está dividido en tres estados, y por lo que estamos viviendo, es uno de los países más agradables y fáciles de visitar del Sureste Asiático. Varias décadas de desarrollo económico sostenido y de estabilidad política han hecho de esta nación una de las más prósperas y ricas de la región. Es bien cierto que el poder político hasta hace un par de años daba más importancia a la tala de la selva, para prósperas plantaciones de palmeras de aceite, pero a día de hoy, ha sucumbido a la nueva economía basada en el turismo, donde ahora se pretende rehabilitar zonas destruidas de la selva, y conservar estas pequeñas extensiones que aún les quedan. De esta nueva situación turística se aprovechan hasta los minibuses que van desde la Terminal hasta el centro, donde nos cobraron tres billetes por ocupar las mochilas un asiento.

Ya nos dimos cuenta nada más iniciar este viaje que no pasaríamos hambre, tras las tres cenas tomadas en el mismo día, en los tres diferentes aeropuertos para llegar a nuestro destino. Y cierto, disfrutamos desde un buen restaurante en la zona centro, donde nos costo cenar únicamente 5 euros, hasta una cena improvisada en un mercado nocturno, por tan solo 1 euro y medio.

Pues bien!!! Paisajes espectaculares y una fauna fascinante son las principales atracciones de la región de Sabah, donde estuvimos. En el interior de la isla, el monte Kinabalu de 4095m y la más alta del sudeste asiático, se alza como uno de los principales atractivos. Nosotros por los inconvenientes en la subida, como ser muy caro o levantarse a las 2 am y subir 3h de noche, hasta la cima muerto de frío, y ver el amanecer, dejamos estas sensaciones, para otra visita u otros aventureros.
Salimos de Kota Kinabalu y tras 6 horas de curvas, curvas y más curvas en autobús (la compañía se llamaba “Sida Express”, curioso el nombre para una compañía de transporte, le pegaría más a cualquier burdel de la autoría de Andalucía) atravesando la isla, por una carretera de vistas increíbles, llegamos a Sandakan.
De este viajecito hemos tomado nota de factores importantes para viajar en autobús y no arrepentirte en el intento; Normas básicas: 1. Sentarte a no menos de tres metros de cualquier criatura que mida menos de un metro, ten por seguro que vomitará, y quizá ni la madre se molestará en limpiarlo. 2. No te sientes nunca donde están los servicios del bus, y así no te deleitaras con los diferentes olores, si cometes este error podrás enchufarte el aire acondicionado a los morros. Con estos consejos tendrás un viaje feliz.

Sandakan es visita obligada para ver el centro de rehabilitación de orangutanes de Sepilok. Los orangutanes “rescatados”, únicamente los puedes ver desde unas plataformas (en silencio) a la hora de comer. Estos cuando ya han crecido, los reintroducen en la selva. Aparecieron 2, aunque hay 30 y los pudimos observar desde unos 15m. Cuando se aburrieron, se marcharon y nosotros decidimos hacer un treck por la selva, donde tuvimos nuestro primer contacto real con la fauna….un picor en la pierna y allí estaba enganchada!!! Sanguijuelas…La primera, que era un poco vaga aprovechó unos de los arañazos que tenía en la pierna para deleitarse de la suculenta sangre. La segunda que sabía donde guardo mi mejor cosecha se enganchó a dos dedos de mis….(por suerte nuestro idioma es tan rico en este tipo de vocabulario)…simplemente, a dos dedos de mis pelotas. Imaginaros el escenario, dos australianas gritando porque les trepaban por las piernas y yo deseando bajarme los pantalones para saber que era lo que me estaba picando, sin quedar como un pervertido. Pero por ser digamos decente, esperé a que se fueran corriendo y dejé que el asqueroso bicho se pegara un suculento banquete, su última cena. Eso sí, cuando se largaron tarde cero coma en quitarme los pantalones, y evidentemente ahí estaba, porque no se si tienen cara y ojos pero boca tenia una muy muy grande sonriéndome. Aparecían de la nada y trepaban a toda velocidad para esconderse entre la ropa, a la única que no le subieron fue a Sara, ya que estaba impregnada de repelente. Luego nos enteramos de que hay 3 especies de sanguijuelas que están por todo Borneo: la saltarina (te salta de las hojas), la del suelo y la búfalo! Suerte que no nos topamos con esta última, sino arrancarla hubiese sido otra historia.
Después de la visita a Sepilok nos recogieron los del Uncle Tan, la compañía con la que teníamos reservado 3 días de safari en la selva del río Kinabatangan. Al campamento únicamente se puede acceder en lancha (de 6 personas). Estas vacaciones-aventura ofrecen caminatas por la selva (de noche y de día), viajes arriba y abajo por el río (a todas horas e incluso de noche con focos) y todo, para buscar animales y las diferentes especies de mono que habitan por aquí como orangutanes, macacos de cola larga, y el autóctono proboscis (narigudo).
El campamento era muy básico, estaba totalmente integrado en la selva y dormíamos 6 personas en cada cabaña que incluía un colchón doble en el suelo con su mosquitera. No tenía agua corriente, la que había, era depurada del río (marrón) y utilizabas el mismo barreño para ducharte que para tirar de la cadena. La comida que nos daban estaba muy buena y los chicos que formaban el personal eran todos simpáticos y con mucho interés de que viésemos animales, a veces se lo pasaban ellos mejor que nosotros, imitando a los monos para localizarlos, cosa que funcionaba.
El grupo era joven y conocimos a gente de todo el mundo, se creó espíritu de equipo ya que todos teníamos las mismas ganas de observar a estos animales salvajes en estado natural. La importancia no solo se rodea de los bichos grandes, son igualmente de espectaculares los minúsculos insectos que los guías sabían encontrar detrás de cada rincón.
El último día, nos dijeron que se habían avistado elefantes por la zona, cosa rara y dos guías súper emocionados, se fueron en su busca. Los demás seguimos con nuestro safari de la tarde, hasta que nos llamaron corriendo de que había uno a unos 200m de la orilla del río. Desembarcamos donde y como pudimos y nos introdujeron en algo parecido al Mekong. Estaba oscureciendo y había que darse prisa. Imaginaros, todo encharcado que nos tuvimos que sacar las chanclas para no perderlas.

Nosotros corrimos descalzos hasta ver el elefante. Agazapados le observamos, pero entonces, él nos vió. Difícil describir la escena propia de los Monty Python´s. El guía, más emocionado que el resto del grupo, nos estaba indicando en lenguaje corporal para no hacer ningún ruido y todo para nada ya que va el tío y pisa una rama, llamando la atención del elefante. La situación fue la siguiente, el elefante acercándose hacia nosotros, a menos de 25 metros, tambaleando las orejas y balaceando la trompa de un lado al otro. El guía estaba de espaldas a la nueva situación y nosotros expectantes de cómo venia el pedazo de bicho, le sugerimos que le íbamos a ver mejor porque era él quien se acercaba,…, al tío se le cambio la cara haciendo ojos en cruz, corriendo a lo malayo campo a través, gritando a la vez, corred, corred,…, y salvase quien puedaaaaahhh. …aaahhhh ahhhh ah!!! Jugamos al corre que te pillo, hasta que ya era noche cerrada, el paquidermo se aburrió de nosotros y penetró en la jungla. Cuando estuvimos lo suficiente alejados, y el tío sentía que había salvado su culo. Se creció contándonos que se iba a buscarlo, pero para mí que se fue a limpiarse ya que se lo había hecho encima.Tuvimos que deshacer el camino improvisado entre matojos altos como nosotros, aún descalzos y agarrados de la mano porque solo había una linterna al frente del grupo. Al llegar, nos picaba todo, pero estábamos eufóricos y sin ninguna sanguijuela enganchada.Gracias a esta experiencia hicimos una gran fiesta en el campamento, para celebrarlo, sacaron vino de arroz, variante del Marqués de Riscal, pero más áspero de tragar, y nos invitaron a todos.
Al tercer día volvimos a Kota Kinabalu y nos alojamos en Lucy’s Ghesthouse, cerca del centro, en la que la Lonely Planet, ya te avisa de las ventajas e inconvenientes.
La mujer sin duda alguna tiene una variedad síndrome de Diógenes, guarda y guarda cosas abandonadas por los backpakers, pero gracias a ello nos hemos hecho con una nueva mochila para el treck de Nepal, y un equipo de aletas. El sitio no estaba nada mal, lástima de una pareja francesa, que rompía toda la armonía que la gente civilizada debe de tener a las dos de la mañana.

Lucy ha logrado una adaptación con éxito de su propia casa a una ghesthouse, con los inconvenientes de ser un poco claustrofóbico, los servicios estando a menos de un palmo de la puerta cuando te encuentras meditando. Que es una ventaja, ya que si no encuentro trabajo de lo mío., seguramente solicite trabajo en el Circ du Solei, como contorsionista con estas posturas imposibles que estamos aprendiendo. Por otro lado la mujer se ha adaptado a esta situación durmiendo en su habitación que pensábamos que era un armario-altillo sobre los servicios (bajaba por las estanterías…)
Mortales, ya hemos encontrado el paraíso y tiene un precio de 10 euros. Enfrente de la costa de Kota Kinabalu, la capital, se encuentra el inmenso Parque Nacional Tunku Abdul Rahman, formado por las islas de Gaya, Mamutik, Manukan, Sapi y Sulug…a cual mejor! Nosotros en estos dos últimos días visitamos Mamutik y Manukau, dos islas de menos de 1Km cuadrado en las que hemos disfrutado de la playa y de los arrecifes de coral, a precio de ganga. Nos hemos quemado las pantorrillas de tanto hacer snorkel, había la mayoría de peces que vimos en Australia incluyendo el famoso Nemo. Estas islas cuentan con algunas de las mejores playas de Borneo, lástima porque dentro de su fauna incluye “monos mochileros playerhus”.
Nos marchamos con buen sabor de boca y con la sensación de que a Borneo, le tendríamos que haber dedicado una semana más para volar a la región de Sarawak. Siguiente parada, Tailandia!!!

viernes, 1 de enero de 2010

Feliz año nuevo desde Melbourne!


Feliz año!!! lanzamos un brindis por darnos la oportunidad de sentir la llegada de un año más, por las sonrisas compartidas, por la incomparable compañía, por todos estos años de locura que no volverán y por poder realizar el sueño de tu vida,…Ahora por suerte nuestra vida no se fija como se fija un pueblo, con las mismas coordenadas, en un lugar eterno. Por lo que hemos viajado podemos concluir que….que es estúpido pretender conocer todo el mundo en una sola vida, que no existen las mejores 7 maravillas, ni los 10 mejores paisajes, ni el mejor atardecer, ni las únicas playas de arena blanca...(y que es perder el tiempo comparar el valor de un lugar o momento con otro). Sin más, llena tus ojos de todo esto y ponle una fecha! Suceden muchas cosas que luego parecen no haber ocurrido si no están unidas a un día, un mes, un año.
Este 2009 ha significado para nosotros una serie de vivencias y crecimientos importantes. Es imposible mirar hacia otro lado y no recordar tantos momentos marcados pasados en estas fechas. Hoy a miles de kilómetros de gente a la que más queremos os dedicamos este post, sin olvidarnos que este año ha sido….un año más para sumarse a nuestra historia de vida, un año que antoja balances, sumas y restas a nuestro baúl de experiencias y aprendizajes, un año para saborear lo agrio y lo dulce de cada vivencia, un año en que llegaron a mi vida personas importantísimas para mi evolución, un año en que mi princesa azul vivió el sueño de mi vida.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, por permanecer, por formar parte de nuestros días, de nuestras letras, ausencias y presencias.
Seguimos con nuestro diario de abordo,…,Melbourne, la segunda ciudad de Australia es un lugar contradictorio, repleto de encantos ocultos; una comunidad residencial junto a la bahía del revuelto río Yarra; una urbe cosmopolita, culta, amante del fútbol y conservadora... Un verdadero paraíso para los vanguardistas. Está repleta de tiendas, restaurantes, vida nocturna y actividades deportivas. Muchos habitantes de Melbourne creen vivir en una de las ciudades más activas del mundo, nosotros en estos 15 días, podemos afirmar que es cierto. Las zonas industriales abren paso a lofts de diseño, edificios vanguardistas y rincones donde uno podría perderse unos años de su vida.
Estos días, los hemos podido disfrutar junto a David, nuestro amigo y compañero de couchsurfing. Nos invitaron a una barbacoa a la australiana el día de noche buena, con gambas y todo; que fue una celebración muy animada y diferente a lo habitual. En estas fechas cualquier viajero se pregunta que co…conejos…hago tan lejos de casa, pero gracias a este encuentro, te olvidas de la distancia y te sientes como en casa. Lo único que echamos de menos fue la carne de canguro que anteriormente ya habíamos probado y está buenísima. La comida, el ambiente y el escenario fue insuperable. Nosotros aportamos una tortilla de patatas tamaño extra-extra-grande, que hacia sombra a cualquier plato, Ferran Adrià esa noche tubo pesadillas..., modestia a parte.
Al día siguiente, día de Navidad, este año fue del todo irrepetible. Acudimos a la comida navideña popular en la que habíamos reservado sitio, con curiosidad por descubrir con qué nos íbamos a encontrar. Éramos unos 200, repartidos en mesas de 10, como en un banquete de boda con decoración navideña recargada.
Nuestro primer pensamiento (y el de todos a los que se lo contamos), era que íbamos a estar rodeados de vagabundos entre comida pasada de fecha de los supermercados, pero todo fue diferente al ver esta escena navideña….Nos sentaron en una mesa, que la media de edad era de 89 años, así que estábamos seguros que iba a ser la “fiesta padre”. Por supuesto lo fue, teníamos tal borrachera mental (porque de alcohol no había ni rastro) que no paramos de reír y al final se contagio en la mesa (…espero que sea lo único que se contagiara).
Había incluso un sorteo de unos 10 lotes navideños! Como jugábamos con ventaja, ya que teníamos 4 números en vez de 2 (el que repartía nos los dió dos veces y nosotros nos hicimos los locos) adivinad a quién le tocó??, (sabiendo que teníamos más probabilidad que suerte!) A nosotros!!! Para colmo de nuestras espaldas, nos tocó un….una…no se como definir a una bolsa llena de mierdangas navideñas más un neceser, con cirio de iglesia incluido. Alguna vez nos tenía que tocar algo…lástima haber desperdiciado la favorable probabilidad con esta mini lotería de navidad. Fue curioso, ya que la mujerzuela de enfrente tenia el mismo número premiado pero letra diferente (…no es nuestra culpa, que por coqueta no se ponga el sonotone) y salió a la vez que Sara a buscar nuestro premio. Por supuesto, no le agradó ni un pelo, no recibir nada de nada, y mientras Sara regresaba con el pedazo de paquete y una sonrisa tatuada, ella lo hacia con cara de póker con intención de tirarnos la dentadura postiza.

Muerta de envidia nos asesinó con la mirada pero el espíritu navideño que nos envolvía (y que a parte no queríamos mierdangas) nos volvió generosos y le ofrecimos un bolso de lentejuelas del lote, al igual que unas pulseras de plástico (Sara súper convencida que le iba a gustar @&%$@#€#!!), devolviéndonos ella la jugada regalándonos un paño de cocina con la cara de Santa Claus que tenía de reserva en el bolso. La cuestión era deshacerse rápido de la mierda navideña que nos sobraba a cada uno, si lo sé me traigo la mosquitera y se la engancho a alguno.

De no ser por mi, Sara hubiera tenido una velada romántica con un señor (…viejo chocho), que no paraba de tirarle los trastos. Hasta el tío descarado, me pidió que les hiciera fotografías juntos, y yo, pensando que seria su última voluntad lo hice,…, pero dad por sentado que la fotografía, a parte de cortarle la cara, di más protagonismo al trasero de un travesti (formaba parte de esta farándula) que había decidido ponerse el tanga a diferente altura que el cinturón que por falda llevaba. Este buen hombre no solo se acordara de la sonrisa de Sara, sino que se acordará de mi padre cuando vea la pedazo de foto artística que les hice a los tres (Travesti, Sara y media cara del viejo).

Otra curiosidad, es que a todo Australiano que le decimos que somos de España, la han visitado, pero estoy seguro que les decimos que somos del Congo y vecinos de King Kong, y obtendría la misma respuesta.

Cuando nos enteramos de la comida de navidad en información, nos propusieron ser voluntarios de ésta, cosa que se quedo en el aire… Sara ya iba a pronunciar un sí, cuando yo la corté y dije “no”. El espíritu “no” navideño se apodero de mis cuerdas vocales. Y mejor, porque estábamos la mar de bien sentados mientras nos servían los pobres voluntarios (siempre he dicho que hay clases, es broma, el próximo año haremos de voluntarios aquí en Australia), para limpiarnos el cargo de conciencia pensamos que más o menos, dos voluntarios más, no hubieran aportado mucho.

No solo fue buena la comida sino que el postre lo superó todo, no paraban de salir pasteles y pasteles de la cocina y quién nos conozca sabrá que no quedó pastelito en la mesa. Aunque nos ayudaron mucho estos Veteranos de guerra, dejaron de lado las dentaduras y engullían sin tragar,…, esto si que realmente fue una guerra por el último pastel del plato, el de la vergüenza que hubiera sobrado en España, ágil y audaz con un golpe de brazo lo cogió la mosquita muerta de la mesa, la que pensábamos que estaba en coma profundo!!!
Después de tanta tartaleta seguro que a Juanjo se le han borrado para siempre los abdominales. Así que cargados de regalos y rellenos para unos cuantos días, marchamos rodando para casa.
Hasta el día de hoy no hemos comentado mucho de encuentros con viajeros españoles, por el simple hecho que eran inexistentes en nuestro camino, o los que si que eran, los tíos rancios se hacían los palestinos. Como nos pasó en el albergue de Sydney (una chica con camiseta de España incluida, bolsa del Mercadona,..(solo le faltaba llevar tatuado el toro de Osborne), la tía cínica nos hablaba en inglés...) Y luego están los muditos que en cuanto detectan un español a menos de 5 metros se callan…son cosas que aun no comprendemos (para los que piensan demasiado…seguimos duchándonos todos los días). Los mejores, la pareja de 50 y tantos que encontramos de ruta con una campervan por Australia durante 2 meses. Pues a lo que iba, todos los que no están por el resto de Australia están en Melbourne. Nuevamente gracias a David (hemos estado viviendo con él, casi 2 semanas) estuvimos con un grupo de españoles cenando en un chino frenético. Después de la copiosa cena típica de los chinos, subimos a un pub que había en una azotea de uno de los edificios altos del centro y desde donde vimos el skyline de la ciudad por la noche (todo un lujazo).
Realmente y en contra de nuestro pensamiento los días se no están haciendo cortos. Son tantas las actividades de las que disfrutar esta ciudad, que nos faltan energías y horas al día, para hacer todo. Estas actividades las repartimos en patearnos la ciudad, dar vueltas con las bicis, ir al mercado central para comprar verduras y cajas de mangos, dedicarnos a la cocina casera que es una adaptación de la cocina viajera…etc…etc…Sin olvidarnos de visitar el jardín botánico y St Kilda Beach….
Sabemos que estos lujos de dormir 10 horas y de tener una cocina para nosotros pasaran a la historia en el sureste asiático, pero por hoy le estamos sacando el mayor partido.También debemos pensar en deshacernos de algo de peso, en este tramo la mochila solía ser un elemento arrastrado por el asfalto, pero ahora debe evolucionar y convirtiéndose en una prolongación de nuestra espalda.

En nuestro “fin de año” decidimos romper la tradición, ya que aquí no hay ni uvas ni campanadas. La opción de comernos doce pedacitos de mango, también la pensamos y hubiera estado bien pero la desechamos por casi imposible logísticamente, ponernos a comer mango maduro de pie en medio del gentío. Aunque con la cantidad de mangos que compramos la ultima vez, nos podríamos haber comido uno entero por campanada.

Partimos primero hacia los Docklands (una mezcla entre la Villa Olímpica y el distrito @), donde en principio nos habían informado que habría música en directo,…, y la única música en directo que hubo y que estuvo mejor fue en el tranvía, unos pasados de copas que hicieron todo el repertorio de operación triunfo. Allí pasamos las primeras horas y pudimos disfrutar de los fuegos artificiales de las 9:30 (luego habría más).
Estaban las calles repletas de gente vestida de puta en blanco,…, digo de punta en blanco, en serio, había una fiesta que debía de pagar menos, la que llevaba la prenda mas pequeña de color blanco. Vimos a cada una por la calle que poca ropa se le mojó. Por que no lo hemos dicho, pero fue un final y principio de año, pasado por agua. Ya nos extrañaba que si nos llovió en islas paradisíacas como Samoa y Tonga, el tiempo no se volviera a burlar de nosotros.
Desde esta zona nos movimos hacia Federation Square, la gran zona para festejar el fin de año, es como la puerta del Sol para los madrileños, o el Times Square para un neoyorquino. En esta avalancha humana, recogidos con el calor y olor humano, es donde pasamos nuestros últimos minutos del año. Fue emocionante hacer la cuenta atrás al unísono junto a miles de personas, todos calándonos de agua. Tuvimos nuestro momento para hacer un repaso de lo mejor que nos ha sucedido este año y para los propósitos del nuevo. Fue un lujo ser los primeros en dar la bienvenida al año nuevo, rodeados de los mejores espectáculos pirotécnicos.
Mañana nos marchamos hacia Borneo donde esperamos pasar una semana movidita. Nos sentimos descansados y con fuerzas para empezar esta nueva etapa por el sudeste asiático

Terminamos con nuestra vuelta por Australia que ha estado muy pero que muy bien!